El documento, incorporado a la causa judicial, sitúa a la entonces presidenta de Baleares, Francina Armengol, en una cadena de comunicaciones que cuestiona su versión previa. Armengol ha sostenido, también mediante escrito remitido al Tribunal Supremo, que no mantuvo conversaciones con Koldo García sobre la adquisición de mascarillas en el contexto de la crisis sanitaria. Sin embargo, los investigadores reconstruyen un primer contacto en el que el asesor vinculado al exministro José Luis Ábalos se dirige a la dirigente autonómica para ofrecer material.
Según el documento, el primer contacto entre Koldo García, asesor del exministro José Luis Ábalos, y Armengol se produjo el 25 de abril de 2020. A partir de ese momento, los investigadores sitúan el inicio de una serie de gestiones relacionadas con la adquisición de mascarillas. Armengol habría contactado con Koldo para abordar distintas gestiones vinculadas al suministro sanitario y al transporte de pasajeros. En uno de los mensajes, fechado el 16 de junio de 2020, la dirigente socialista le trasladó: «Gracias. A ver si lo puedes arreglar», a lo que él respondió: «Seguro que sí».
Tras ese contacto inicial, Koldo García se dirigió al director de Gestión del Servicio de Salud balear, Manuel Palomino, a quien trasladó una oferta de un millón de mascarillas FFP2 con un precio fijado en 2,50 euros por unidad. Según el informe, no consta una respuesta directa de Armengol a ese primer mensaje, pero sí la intervención de su entorno. Según la UCO, este movimiento desencadenó la puesta en marcha del procedimiento administrativo. El informe destaca que dicha contratación se habría activado «sin haber confeccionado y firmado previamente el correspondiente contrato», en relación con material sanitario intermediado por Aldama.
A partir de ese momento, el informe recoge comunicaciones relacionadas con la compra de material sanitario, en concreto, Armengol preguntó: «¿Tú sabes si alguien vende mascarillas infantiles?». Koldo García le indicó que en unas horas podría darle respuesta y posteriormente le facilitó datos sobre plazos y costes.
«Saldría un millón, sobre 800.000 euros depende el avión y transporte», le trasladó, mientras que Armengol respondió: «Ok, les llamo».
Los investigadores sitúan el inicio de los contactos a finales de abril de 2020, con intercambios que se prolongan durante los meses siguientes. Entre ellos figuran gestiones para contactar con el Ministerio, cuestiones relacionadas con aerolíneas o consultas sobre medidas sanitarias. El informe señala además que parte de estas conversaciones fueron localizadas en el teléfono de Víctor de Aldama, donde se encontró una captura de los mensajes.
El informe de la UCO sitúa a Víctor de Aldama dentro del circuito de comunicaciones analizado por los investigadores. Según recoge el documento, parte de los mensajes intercambiados entre Francina Armengol y Koldo García fueron localizados en su teléfono móvil. En concreto, los agentes señalan que «de este extracto de la conversación se ha localizado una captura de imagen en el teléfono de Víctor de Aldama», lo que incorpora su dispositivo como fuente de prueba dentro de la investigación. La aparición de estas comunicaciones en su terminal refuerza su papel dentro del entramado que se analiza, aunque en el informe no se detalla su intervención directa en esos intercambios concretos.
