El jefe de la oposición afirmó que ni busca “atajos” ni va a “pedir favores o regalarlos”, sino que esta mañana viajó a Cataluña para “defender la necesidad de un proyecto limpio”.
Feijóo despachó así lo que él mismo definió como el “elefante en la habitación” de la reunión que celebra anualmente el ‘think tank’ catalán, que cuenta con 1.300 socios y 118 entidades colaboradoras de la élite empresarial catalana.
El líder del PP no aludió directamente a la moción de censura instrumental ni tampoco replicó al secretario general de Junts, Jordi Turull, que a primera hora le emplazó a viajar a Waterloo para explorar con Carles Puigdemont la fórmula para echar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de La Moncloa. La encargada de moderar el diálogo, la empresaria Teresa Garcia-Milà, tampoco le preguntó por ello y decidió centrar la entrevista en clave económica.
Lo que sí aseveró Feijóo en su intervención inicial es que el “momento es tan delicado que desaconseja decisiones irreflexivas”. Y subrayó que, al margen de “todos los consejos” que recibe “a favor y en contra” de todas estas “decisiones irreflexivas”, seguirá “actuando con aplomo y responsabilidad”, “de acuerdo” con sus “convicciones en cada momento”.
“No sé qué harán otros. No pretendo remover conciencias. No busco atajos porque lo que conviene atajar es la situación de España. Y no vengo a pedir favores, ni tampoco a regalarlos. A lo que vengo es a defender la necesidad de un proyecto limpio. Y a lo que vengo es a garantizar en todo caso que devolveré la decencia a mi país con ayuda o sin ella”, apostilló.
Desde su equipo no aclaran a preguntas de Servimedia si entre esas “decisiones irreflexivas” está viajar a Waterloo, aunque él mismo ya cerró la puerta a ese escenario hace justo 11 meses. Preguntado al respecto a la salida del foro, Feijóo se lo tomó a broma. “Venga, oye, vamos a hablar de cosas serias”, zanjó.
Ese mensaje lo compatibilizó, unos minutos antes y ante el Cercle d’Economía, con más llamamientos a los independentistas catalanes a que acompañen sus “palabras” de “hechos coherentes”, más cuando “hay un total de 184 diputados que han exigido en los últimos días unas elecciones inmediatas”.
“De este colapso solo se sale devolviendo la voz a la gente. Es el único final digno para una legislatura exhausta. Lo que ocurre es que la teoría hay que llevarla a la práctica. Lo que se dice no tiene ningún valor si no se acompaña de hechos coherentes con las palabras. No sé. Habrá quien piense que esto tiene una dificultad sideral, pero a mi modo de ver es bastante fácil”, ahondó.
Feijóo, además, remarcó que PP y Junts han unido sus votos en el Senado para aprobar leyes que hagan frente a los “desafíos” de España que son “problemas de primera magnitud en Cataluña”, como la crisis de vivienda, la inquiocupación, la alta fiscalidad o el cierre de las nucleares.
Y es que igual que ayer se comprometió a que Vox no formaría parte del Gobierno transitorio derivado de una moción de censura instrumental, hoy insistió en que “su proyecto es con Cataluña” porque “no se puede cambiar España contra Cataluña”.
El diálogo con Feijóo arrancó con un alegato de la empresaria Garcia-Milà, presidente del Cercle, en favor de grandes acuerdos de Estado entre el PP y el PSOE igual que sucede en la Unión Europa. El jefe de la oposición, sin embargo, enterró esa posibilidad a la primera de cambio. “Ninguno de ustedes llegaría a ningún tipo de acuerdo empresarial con una compañía investigada por innumerables corrupciones, con varios ejecutivos en prisión, sin cuentas depositadas, insolvente o cuyo único propósito es llegar al día siguiente. No lo harían ni aunque esa alianza les pudiera reportar un beneficio a corto plazo porque saben que la primera obligación de cualquier dirigente responsable es proteger la solvencia, la reputación y el futuro de su organización”, contestó.
Feijóo concluyó que, si esta “lógica es válida para cualquier organización” empresarial, debe de ser “imprescindible para un país”, rechazando así la posibilidad de cualquier pacto con Sánchez en lo que resta de una legislatura que “gira alrededor de sumarios, de imputaciones y de comisiones”.
