El sistema de vigilancia europeo Copernicus lo posiciona por delante de Francia, con más de 41.000 hectáreas calcinadas, y Portugal, con más de 28.000. En efecto, según los últimos datos del Sistema de Información de Incendios Forestales de la Comisión Europea (EFFIS) del programa Copernicus desde el inicio del año, han ardido más de 72.000 hectáreas en 2026, por delante de Francia, donde hay más de 41.000 hectáreas calcinadas, y Portugal, con más de 28.000.
El año pasado, Copernicus declaró el 2025 como el año con los incendios más destructivos de este siglo en la Unión Europea. Concretamente, una de cada cuatro hectáreas ardieron en nuestro país, con 1.359 incendios declarados y 400.000 hectáreas arrasadas, el mayor fuego jamás registrado.
Todo esto cuando, en estos momentos, hay varios incendios activos en España. Uno de los más preocupantes es el de Zaragoza, en la comarca de las Cinco Villas, y las llamas han avanzado y las hectáreas afectadas han pasado de 7.600 a 12.000, según las primeras estimaciones de este viernes, siendo ya el mayor de este año. En el de Los Gallaros, en Almería, declarado la semana pasada, fallecieron 13 personas y se quemaron 7.000 hectáreas. En Madrid, preocupa que el viento pueda reactivar las llamas del incendio de Lozoyuela, que se encuentra en fase de estabilización y sin frentes de llama activos, aunque permanece sin controlar y mantiene el nivel 2 del Plan Especial de Protección Civil de Emergencia por Incendios Forestales (Infoma) por los riesgos derivados del calor y del viento previstos para la jornada. Según las primeras estimaciones, el incendio ha afectado a unas 770 hectáreas.
En Guadalajara, el incendio forestal declarado este jueves en la localidad de La Mierla, ha obligado a evacuar los pueblos de Almiruete, Palancares, Semillas y La Nava de Jadraque, por lo que son 260 las personas desplazadas por este fuego, que ha quemado ya 2.000 hectáreas.
La Agencia Española de Meteorología (AEMET) ha lanzado un aviso este viernes sobre el peligro de incendios, que ya es muy alto o extremo en amplias zonas de la Península. Unas condiciones que seguirán los próximos días, incrementándose las áreas con altos niveles de peligro.
Este riesgo se incrementa con la llegada de otro episodio de calor extremo que puede derivar en una nueva ola de calor.
