«Si se produce un aumento del 10% en los precios de la energía y este se mantiene durante un año, la inflación subiría 40 puntos básicos y el crecimiento se desaceleraría entre 0,1 o 0,2 (puntos porcentuales)», ha asegurado la economista búlgara en una entrevista con BloombergTV. Georgieva ha pedido a los bancos centrales que estén atentos al impacto que la guerra pueda tener no sólo a nivel de precios, sino también en las divisas. También ha pedido a los gobiernos que «tengan mucho cuidado con cómo utilizan sus reservas» y les ha instado a que aprovechen las épocas de bonanza económica para reducir sus desequilibrios (para rebajar su déficit y deuda).
Por su parte, el precio del gas natural acumula una subida del 62% desde el pasado 27 de febrero, el día antes de que Estados Unidos e Israel atacasen Irán. Pese a que su cotización cae levemente este viernes en el mercado TTF de Países Bajos, referencia para Europa, esta se mantiene en el entono de los 50 euros por megavatio hora (MWh). El jueves fue el Boletín Petrolero de la Unión Europea el que confirmó que el precio de los carburantes continúa al alza y suma ya siete semanas consecutivas de subidas en España.
La última semana, a las puertas de la guerra de Irán, los combustibles registraron el mayor incremento en ocho meses. Así, el coste medio del litro de gasolina se ha encarecido un 1% respecto a la semana anterior y se sitúa en 1,486 euros, su nivel más alto desde finales de noviembre. Mientras, el diésel ha registrado un alza aún mayor tras elevar su precio medio un 1,26% en comparación con la semana pasada, alcanzando los 1,441 euros, una cifra que no se veía desde comienzos del pasado diciembre.
