La editorial, con ingresos de 33 millones de euros y un importante descenso previsto para 2025, arrastra una elevada deuda y un patrimonio neto negativo. Los ajustes y ventas de activos no han sido suficientes para revertir la situación. Sanoma, propietaria de Santillana España y con amplia presencia en el sector educativo, continúa su expansión en el país mediante adquisiciones. Este contexto refleja una crisis generalizada en el sector, afectando también a otras editoriales como Grup Enciclopèdia y SM.
