IRIS2 será una constelación multiorbital de 290 satélites que pretende garantizar la soberanía digital y una conectividad segura para la UE y forma parte además de la Estrategia Espacial Europea para la Seguridad y la Defensa. «Este programa espacial será el mayor y más complejo desarrollado hasta la fecha en Europa, siendo ésta la primera vez que una empresa española asume la primera línea de mando de un gran proyecto espacial europeo», ha asegurado la compañía.
La inversión total prevista supera los 15.600 millones de euros y, de acuerdo con el calendario acordado, los primeros lanzamientos se producirán en 2029. Además, contempla una inversión en conjunto de hasta 4.000 millones de euros por parte de los miembros de SpaceRISE, La firma española forma parte del consorcio de operadores europeos SpaceRISE junto a Eutelsat y SET. Esta alianza también suma a subcontratistas como Thales Alenia Space, OHB, Airbus Defence and Space, Orange, Hisdesat, Telespazio, Deutsche Telekom y Thales SIX.
«En las negociaciones que acaban de concluir se han acordado la hoja de ruta y el calendario previsto para el desarrollo, producción y despliegue de los 342 satélites que tendrá la constelación, su infraestructura de soporte en tierra y los servicios que se ofrecerán a usuarios gubernamentales y comerciales», ha indicado Hispasat.
Según el acuerdo firmado, Hispasat, que opera bajo el paraguas de Indra Space, será el contratista principal del segmento terreno (infraestructuras de antenas, sistemas de control y conexión con las redes de tierra) de toda la constelación. Es decir, de todas las instalaciones necesarias para la gestión y operación de las diferentes capas orbitales de la constelación, así como la interconexión con las redes terrestres, que tendrán varias ubicaciones, garantizando el cumplimiento de los estrictos requisitos de seguridad y resiliencia que exige un programa gubernamental.
Además, HispaSat liderará el desarrollo de la capa orbital muy baja (Low LEO) del sistema, que operará por debajo de los 750 km de altura. Su importancia radica en que en ella se desarrollarán las misiones más innovadoras, que estarán interconectadas con el resto del sistema. Esta capa está dirigida a prestar servicios de conectividad directa a dispositivos móviles (Direct-to-Device) e Internet de las Cosas (IoT), que es el futuro de las comunicaciones. Esto permitirá dar acceso al ecosistema de startups y PYMEs europeas que ya están desarrollando soluciones vanguardistas en materia de espacio.
En tercer lugar, el acuerdo garantiza a Hispasat el acceso a órbitas no geoestacionarias en regiones de alto interés estratégico. De este modo, complementa su oferta de capacidades y áreas geográficas. Para todo ello ha comprometido una inversión de hasta 600 millones de euros a cambio de obtener los derechos de explotación en regiones de alto interés estratégico y valor comercial para el negocio que ya desarrolla a través de su flota geoestacionaria.
