Este cambio marca el fin de una década en números rojos, durante la cual la empresa acumuló pérdidas superiores a 1.000 millones de euros. Sin embargo, este resultado positivo no se explica únicamente por la recuperación operativa, sino que fue posible principalmente gracias a una inyección de fondos públicos de 400 millones de euros, sumada a un aumento en las tarifas de los servicios postales y de paquetería. Esta estrategia ha sido objeto de debate, ya que el pago de bonus a la cúpula directiva se sustenta en buena medida en el respaldo económico estatal, mientras que la mayoría de las personas en la plantilla siguen percibiendo sueldos cercanos al salario mínimo interprofesional, con diferencias mensuales muy reducidas respecto a él.
En cuanto a los datos financieros, el operador postal registró ingresos comerciales de 1.658 millones de euros el año pasado, una cifra casi equivalente al total destinado al pago de la plantilla, que se sitúa en torno a los 1.550 millones. A esto se suman 450 millones adicionales en gastos de aprovisionamiento y explotación, rubros que incluyen transporte, publicidad, consultoría y otros servicios. El gasto global anual supera así los 2.000 millones de euros. La diferencia entre ingresos y gastos se cubrió principalmente con la citada inyección de fondos, como han reconocido fuentes internas y sindicatos, que también apuntan a la necesidad de una colaboración económica estatal para mantener los números en positivo.
Por otro lado, se prevé que Correos reciba 3.000 millones de euros adicionales de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) durante el periodo 2024-2028, según el Plan Estratégico acordado con los sindicatos Comisiones Obreras y UGT, con el objetivo de revertir la complicada situación financiera que ha enfrentado la empresa. En cuanto a las condiciones laborales, el Gobierno ha fijado para 2026 una nómina bruta anual mínima de 17.094 euros para las personas empleadas en España. En comparación, los agentes de clasificación de Correos perciben 18.324 euros al año, el personal de reparto a pie 18.627 euros y el personal motorizado 19.838 euros, evidenciando que la mayor parte de la plantilla cobra solo ligeramente por encima del salario mínimo. Las diferencias mensuales brutas son de 87 euros para los cargos de menor rango, 109 euros para los carteros y 196 euros para el personal motorizado, si se compara con el SMI.
El personal directivo con responsabilidad sobre los principales objetivos de calidad e ingresos de la empresa percibe sueldos brutos anuales entre 22.472 y 26.046 euros. Correos cuenta con aproximadamente 48.203 personas empleadas, de las cuales alrededor del 60% son carteros y el 80% pertenece al personal operativo. La alta dirección y otros cargos fuera de convenio suman 150 profesionales.

