Aunque la tasa se ha reducido en 0,8 puntos respecto al año anterior, España sigue muy por encima de la media: casi nueve puntos más en pobreza infantil entre los menores de 18 años. En el conjunto de personas en la Unión Europea, un total de 92,7 millones se encontraban en riesgo de pobreza o exclusión social, lo que supone una muy ligera mejora respecto a 2024, con 600.000 personas menos y una tasa AROPE que apenas ha variado.
Entre esas cifras España ocupa el quinto puesto entre los países con mayor tasa de pobreza o exclusión social, por encima quedan Bulgaria, Grecia, Rumanía y Lituania.
Concretamente, el 25,7% de la población española, el equivalente a casi 12,6 millones de personas se encontraba en esta situación, frente a una media europea del 20,9%. Al comparar hombres y mujeres, la desigualdad es clara. En la UE, el riesgo de pobreza o exclusión social afecta más a las mujeres que a los hombres (21,9% frente al 19,8%). La situación laboral también ejerce presión. Oscila entre el 10,9 % para las personas empleadas y el 66,3 % para las personas desempleadas.
También los datos reflejan que más de una quinta parte (22,1%) de la población de la UE que vivía en hogares con hijos a su cargo corría el riesgo de sufrir pobreza o exclusión social. Los datos revelan la situación preocupante que atraviesa Europa, con unas cifras de pobreza y exclusión social altas y constantes que revelan un problema estructural no solo en España si no en el conjunto de la Unión Europea.
El próximo 6 de mayo, la Comisión Europea presentará la primera Estrategia Europea contra la Pobreza, una iniciativa cuyo anuncio EAPN ha celebrado como una oportunidad para erradicar la pobreza y la desigualdad en Europa. En este contexto, el Parlamento Europeo adoptó en febrero su posición sobre esta medida, enviando una señal política contundente a la Comisión como primera Estrategia de la UE contra la Pobreza debe ser ambiciosa, integral y basada en los derechos humanos.

