En toda la UE, la producción industrial también creció un 0,4% frente al mes anterior, mientras que cayó un 0,1% en comparación con febrero de 2025. En concreto, en términos intermensuales, en la zona euro, la producción industrial subió un 0,5% para los bienes intermedios y un 1% para bienes de capital, mientras que disminuyó un 2,1% para energía y un 1,3% para los bienes de consumo duraderos. En la UE, la producción industrial aumentó para los bienes intermedios un 0,3%, para bienes de capital un 1,1% y para los bienes de consumo no duraderos un 2%. Por el contrario, bajó para energía un 2% y para los bienes de consumo duraderos un 0,8%.
Por países, los mayores incrementos mensuales tuvieron lugar en Irlanda (5,7%), Finlandia (3,3%) y Suecia (3,2%). Los mayores descensos se dieron en Malta (-6%), Luxemburgo (-4,6%) y Grecia (-2,1%).
Por su parte, en términos interanuales, en la eurozona la producción industrial disminuyó un 1,5% para los bienes intermedios, un 1,9% para los bienes de consumo duraderos y un 5,4% en el caso de los bienes de consumo no duraderos, mientras que subió un 2% para energía y un 2,5% para bienes de capital. En la UE, cayó para los bienes intermedios un 1,5%, para los bienes de consumo duraderos un 1,8% y en el caso de los bienes de consumo no duraderos un 3,8%. Además, aumentó para energía un 1,7% y para bienes de capital un 3%. Las mayores disminuciones anuales se registraron en Luxemburgo (-17%), Irlanda (-10%) y Bulgaria (-8%). Por contra, los mayores aumentos se observaron en Suecia (7,7%), Bélgica (7,4%) y Dinamarca (5,8%).
Los últimos datos sitúan los niveles de producción por debajo de la mayor parte de 2025, como destacan los analistas de ING, que señalan que «el fuerte aumento de los precios de la energía ha ejercido una mayor presión sobre la industria de alto consumo energético desde marzo» y que «no se prevé una recuperación a corto plazo».
Aunque, a pesar de la importante inestabilidad comercial, la industria de la eurozona ha demostrado una gran resiliencia a lo largo de 2025, «el inicio de 2026 no ha sido alentador. A medida que la inversión inicial de las empresas estadounidenses se ha moderado, los niveles de producción han vuelto a caer. Y si bien los fabricantes se han mostrado más optimistas respecto a las promesas de inversión en infraestructura y defensa, la guerra en Oriente Medio ha frustrado las esperanzas de una recuperación generalizada. Las industrias con alto consumo energético, en particular, se verán afectadas por el aumento de los precios».
«Con el inicio de la guerra en Oriente Medio en marzo, se prevé una mayor presión a la baja sobre la producción. La industria de alto consumo energético verá renovada su competitividad y la incertidumbre podría repercutir en las decisiones de inversión. Si bien otros sectores, principalmente los de alta tecnología, podrían seguir teniendo un buen desempeño, cabe destacar que han aumentado los riesgos a la baja para la producción», añaden.

