La aseguradora pone el foco en la rentabilidad para crecer por encima del mercado tanto en el segmento de salud como en decesos, así como en «asegurar el resultado técnico en un contexto de inflación médica elevada».
La hoja de ruta contempla una reorganización de su red de oficinas, que sumará 100 nuevos espacios al final de dicho periodo, hasta alcanzar un total de 220 al final del periodo. Las aperturas se concentrarán principalmente en zonas en aquellas zonas en las que disponen de menor presencia, como la Comunidad de Madrid y posiblemente acometerán cierres en aquellas en las que registran mayor concentración geográfica.
La compañía perteneciente a ERGO, integrado en Munich Re, viene de un 2025 marcado por la salida de Muface, el organismo que gestiona la sanidad de los funcionarios, decisión que tomó tras registrar unas pérdidas de 70 millones durante el último concierto.
De hecho, DKV ha más que triplicado sus ganancias en 2025, hasta el récord de 54,6 millones, frente a los 14,7 millones contabilizados el ejercicio anterior. Obtiene el mejor resultado de su historia a pesar de que las primas se han reducido un 7,5%, hasta los 945 millones, como consecuencia de la renuncia a continuar. Los retrasos en la firma del nuevo acuerdo le forzaron a decretar una prórroga del servicio hasta mediados de año, aportando un volumen de primas de 100 millones, en contraste con los 200 millones del año anterior.
El control de la siniestralidad ha sido clave en estos resultados. La ratio combinada, que sirve para medir la rentabilidad, cerró en el 91,2%, con una caída de 6,9 puntos porcentuales en comparativa interanual, al tiempo que la siniestralidad se reduce en 8,2 puntos, quedando en el 74,8%. En los últimos meses ha estado inmersa en la renovación de las áreas de comercial, salud y operaciones, así como en la consolidación de una cultura corporativa internacional, movimientos que también han conllevado varios fichajes.

