En ese contexto, Powell mantiene los tipos de interés en el rango del 3,5% y 3,75% y se despide de la Fed ignorando las presiones de Donald Trump una vez más. Así, evita modificar el rumbo de su política monetaria ante unos efectos del conflicto en Oriente Próximo todavía inciertos.
Se trata de la tercera vez consecutiva que el banco central deja intactos los tipos de interés tras una racha de tres bajadas de 25 puntos básicos desde el mes de septiembre, en la que podría ser la última decisión del instituto emisor con Jerome Powell a la cabeza, quien acaba su mandato el próximo 15 de mayo.
Con esta decisión, el Comité busca «alcanzar el máximo empleo e inflación a un ritmo del 2 por ciento a largo plazo». Los acontecimientos en Oriente Medio están contribuyendo a un alto nivel de incertidumbre sobre las perspectivas económicas.
«Los indicadores recientes sugieren que la actividad económica se ha expandido a un ritmo sólido. La creación de empleo se ha mantenido baja, en promedio, y la tasa de desempleo apenas ha variado en los últimos meses. La inflación es elevada, reflejando en parte el reciente aumento de los precios mundiales de la energía», ha explicado la Reserva Federal en un comunicado.
