El consumo doméstico creció en abril un 1,8% interanual (2,9 p. p. menos que en marzo). Sin embargo, este dato está afectado por un efecto calendario derivado de la Semana Santa, que distorsiona el análisis de los datos. Esta diferencia de calendario se refleja en el detalle por semanas: en la primera quincena de abril, el monitor registró una caída del 2,5%, mientras que en la segunda creció un 7%.
En el conjunto de marzo y abril, el consumo doméstico creció un 3,2% interanual, 3 décimas más que en el promedio de enero y febrero. Destaca la fuerte tracción del consumo presencial, que crece un 3,3% en promedio (2,1 p. p. más que en el promedio de enero-febrero), mientras que el comercio electrónico sigue avanzando a tasas elevadas, aunque por debajo del 10%.
Por categorías, destaca el buen comportamiento del comercio minorista, con un crecimiento del 6,2% en el promedio de marzo y abril (1,9 p. p. más). El gasto en transportes y gasolineras también muestra un fuerte avance del 10,9%, influido por el repunte de los precios de los carburantes. El consumo por parte de extranjeros se ha mantenido en valores cercanos al 10% durante el mismo periodo.
