La cifra es incluso un ligeramente inferior a la de 2023, cuando contribuyeron con el 5,25% del total pese a ser el 13% de la población. Se da la circunstancia de que el IRPF es el impuesto que más recauda en España y que uno de los argumentos que ha utilizado el Gobierno de Pedro Sánchez para defender la regularización masiva de inmigrantes sin papeles este 2026 es que los beneficiarios contribuirían a llenar las arcas públicas y pagar las pensiones futuras.
En cualquier caso, no hay que olvidar que los inmigrantes realizan de momento en España los trabajos menos cualificados, que tienen los sueldos más bajos y, por tanto, aportan menos al IRPF que los empleados españoles, que cubren en general trabajos más cualificados y mejor pagados.
