Según Deloitte, el mercado europeo superó por primera vez los 40.000 millones de euros, mientras LaLiga elevó su facturación un 9% hasta 4.100 millones de euros.
La Premier League continúa jugando en una dimensión económica propia. El campeonato inglés volvió a liderar el negocio del fútbol europeo durante la temporada 2024/25 tras elevar sus ingresos hasta 6.800 millones de libras, un 8% más que el ejercicio anterior. Ninguna otra competición se acerca a ese volumen de negocio, sustentado por la fortaleza de sus contratos audiovisuales, el crecimiento de la actividad comercial y la capacidad internacional de sus clubes. Esta es una de las principales conclusiones que se extraen del informe Annual Review of Football Finance publicado por Deloitte Sports Business Group. Un documento que destaca que el mercado del fútbol europeo registró un hito histórico «al superar por primera vez los 40.000 millones de euros de ingresos totales en la temporada 24/25». En concreto, el mercado creció un 13% hasta alcanzar los 40.200 millones de euros (frente a los 38.000 millones de la temporada anterior).
Pero no todo es oro y quilates en la liga inglesa. El liderazgo de la Premier también tiene una cara menos positiva. Deloitte advierte de que las pérdidas antes de impuestos de sus clubes aumentaron hasta 948 millones de libras, reflejo del elevado gasto en fichajes y de la ausencia de ingresos extraordinarios registrados en temporadas anteriores. Por su parte, LaLiga fue una de las grandes protagonistas del ejercicio. La competición española incrementó su facturación un 9%, hasta alcanzar 4.100 millones de euros, situándose como una de las ligas con mayor crecimiento entre las cinco grandes competiciones europeas. El avance supone incorporar alrededor de 300 millones de euros adicionales respecto a la temporada anterior y consolida la recuperación económica del campeonato tras varios ejercicios de transformación comercial y financiera. La diferencia respecto a la Premier League sigue siendo considerable. Incluso descontando el efecto divisa, el campeonato inglés mantiene una ventaja superior a los 3.000 millones de euros sobre LaLiga. Sin embargo, mientras Inglaterra continúa apoyándose principalmente en la fortaleza de su negocio audiovisual internacional, el crecimiento español responde cada vez más a la explotación comercial de sus grandes clubes y a la transformación de sus estadios.
El crecimiento de LaLiga, continúa Deloitte, está impulsado en gran medida por el Real Madrid y el FC Barcelona. Entre ambos clubes generaron más de 2.100 millones de euros (1.200 Madrid y 975 Barça), equivalente al 52% de todos los ingresos de la competición, frente al 48% registrado un año antes. En este sentido, «los ingresos por actividades comerciales aumentaron un 22%, hasta alcanzar los 1.600 millones de euros, impulsados por la renovación del contrato de patrocinio del FC Barcelona con Nike y el primer año completo de actividad comercial en el Bernabéu del Real Madrid, tras su remodelación», apunta el informe. A ello se sumó la evolución del negocio de los estadios. Los ingresos por matchday crecieron otro 22%, hasta alcanzar 800 millones de euros. Deloitte destaca que el Barcelona aportó más del 70% de este incremento gracias al reconocimiento contable de los ingresos derivados de la venta de los PSL (Personal Seat Licenses) del nuevo Camp Nou. Una palanca de negocio que da derechos exclusivos a empresas o particulares para reservar o utilizar un asiento prémium del nuevo estadio durante un período determinado.
El resto de las grandes ligas europeas ofreció un comportamiento desigual durante la temporada. La Bundesliga protagonizó uno de los mayores crecimientos, con un incremento del 12% que elevó sus ingresos por encima de los 4.300 millones de euros, impulsada por la actividad comercial y el impacto económico de la Eurocopa 2024, además de registrar un beneficio operativo récord de 400 millones y una ocupación media del 97% en sus estadios. La Serie A aumentó su facturación un 4%, hasta 3.000 millones de euros, gracias al buen rendimiento europeo de Juventus, Inter y Milan y al crecimiento de los ingresos comerciales. En el extremo opuesto se situó la Ligue 1, cuyos ingresos descendieron un 15%, hasta 2.200 millones
