Hasta el pasado ejercicio, el FROB no se desprendió de acciones en el mercado y su participación pasó de algo más del 16%, con el que entró en Caixabank fruto de la absorción de Bankia en 2021, al 18,1% actual. Desde principios de 2025 hasta principios de este 2026 cambió su estrategia, deshaciéndose de un volumen de títulos por un total de 150 millones, operaciones que generaron unos 80 millones de plusvalías. En concreto, vendió en diferentes ventanas 23,4 millones por 60,1 millones. Estas aportaron unas ganancias de 9,9 millones.
A pesar de que las ventas de 2026 han sido muy inferiores hasta febrero, han tenido un mejor desempeño económico, situándose en 90,3 millones, con beneficios significativamente más altos. La filial del FROB se ha embolsado unas plusvalías de 70 millones por la transmisión en el mercado de 8,135 millones de títulos.
El FROB publicó hace una semana las cuentas de 2025, en las que indicaba que había aprovechado las recompras de CaixaBank para deshacerse de acciones en dicho ejercicio con el fin de mantener la participación, pero sin aportar ningún detalle. Las desinversiones permiten a la compañía pública mejorar algo sus cuentas y que el Estado vaya recuperando las acciones inyectadas al grupo Bankia en la pasada crisis financiera, que ascienden a más de 24.000 millones. En esta cantidad se incorporan las que se otorgaron a BMN, que fue integrado en la extinta entidad.
BFA repartió el 100% de sus resultados vía dividendo al FROB. Las ganancias ascendieron a 722 millones. El organismo indica que al sumarse el reparto de resultados de años anteriores, la recuperación efectiva del rescate de Bankia se eleva hasta 1.722 millones de euros. A ello, añade que «cabría añadir la recuperabilidad de ayudas a través del valor de la participación en BFA, estimada en 15.467 millones de euros a cierre de 2025».En lo que llevamos de año, la cotización de CaixaBank ha subido algo más de un 15%, por lo que dicha recuperabilidad sería ligeramente mayor. No obstante, el Gobierno no tiene intención de hacer una colocación relevante de acciones a pesar de las presiones que ha tenido por parte de los inversores.
