Según datos provisionales del Ministerio para la Transición Ecológica, hasta el 26 de julio se habían quemado más de 152.000 hectáreas y más de 180.000 personas habían sido evacuadas o confinadas en Ávila, Madrid, Toledo y Castellón.
La magnitud de los incendios ha reabierto el debate sobre la gestión forestal y la prevención. El Gobierno insiste en que ni la Unión Europea, ni la Ley de Montes, ni Naciones Unidas prohíben el desbroce o la limpieza de los montes. Al contrario, recuerda que la Ley 43/2003 obliga a las comunidades autónomas a elaborar planes de prevención que incluyen podas, desbroces y otros tratamientos selvícolas.
La normativa atribuye a las autonomías gran parte de las competencias de gestión forestal, aunque durante los periodos de alto riesgo existen restricciones temporales sobre actividades que puedan provocar incendios, como quemas agrícolas, barbacoas o el uso de maquinaria que genere chispas.
Sin embargo, la polémica también alcanza al Gobierno central. Un año después de aprobar el Real Decreto 716/2025, presentado como una pieza clave para reforzar la coordinación y la prevención de incendios, sigue pendiente la orden ministerial destinada a desarrollar algunos aspectos de la norma. Ese reglamento debía concretar criterios técnicos comunes para la planificación, vigilancia y extinción de incendios en todo el país.
La demora coincide con una nueva campaña marcada por grandes fuegos y cuestiona la plena aplicación de la reforma anunciada tras el devastador verano de 2025. Entonces, el Ejecutivo defendió que el decreto permitiría mejorar la coordinación entre administraciones y establecer una estrategia preventiva más estable durante todo el año.
Mientras tanto, continúa el debate entre quienes atribuyen la gravedad de los incendios principalmente al cambio climático y quienes reclaman una gestión más activa de los montes y una mayor agilidad administrativa. Lo cierto es que, con miles de hectáreas arrasadas y numerosos incendios activos, la capacidad de prevención y respuesta de las administraciones vuelve a situarse en el centro de la discusión.
