El fabricante ferroviario compite ahora con la francesa Alstom por hacerse con este suministro presupuestado en torno a los 500 millones de euros, tras ser admitidos en la fase de precalificación de la licitación que dirige el operador público Comboios de Portugal (CP), según ha avanzado el diario local Público.
Además de Talgo y Alstom, las condiciones de la entrega daban entrada a fabricantes como la alemana Siemens Mobility o las asiáticas Hitachi Rail, CRRC, Hyundai Rotem, pero, tal y como confirmó la propia CP, tan sólo dos candidatas presentaron ofertas en esta fase de la licitación lanzada el pasado mayo. Talgo, dispone ahora de un plazo de 90 días para presentar sus propuestas concretas sobre esta licitación que podría alcanzar los 850 millones de euros si se ejerce la opción de adquirir ocho trenes adicionales. Según los pliegos, el fabricante también deberá suministrar repuestos y garantizar el mantenimiento de los trenes durante los dos primeros años de operación.
Entre las especificaciones que requiere está que los vehículos alcancen los 300 kilómetros por hora, que tengan capacidad para, al menos, 500 asientos y estar equipada con ruedas de ancho de vía ibérico, con la posibilidad de una futura conversión al ancho europeo. Esta condición técnica será previsiblemente uno de los aspectos que se valorarán en la pugna hispano-gala, junto al precio y a las garantías de soporte, repuestos y mantenimiento durante los primeros años de servicio.
