Aunque las exportaciones españolas descendieron un 4,1 % el último año, las importaciones crecieron un 6 %, manteniendo una balanza favorable para España.
La Unión Europea sigue siendo el mayor socio económico de Marruecos y, dentro del bloque, España ocupa el primer puesto tanto como proveedor como cliente. En el primer semestre de 2026, las exportaciones españolas aumentaron un 3,5 %, hasta 6.420 millones de euros, mientras que las importaciones crecieron un 4,1 %, hasta 5.796 millones.
La relación es especialmente relevante en sectores como la automoción y el textil. Marruecos ha impulsado gran parte de su desarrollo industrial gracias a su integración con Europa a través de España, que absorbe alrededor del 20 % de las exportaciones marroquíes de automóviles.
El país norteafricano también ha atraído a numerosos proveedores españoles. Más de 90 empresas vascas suministran materiales para la industria automovilística, mientras compañías como Gestamp, Antolín, CIE o Ficosa han consolidado su presencia en el mercado marroquí.
Los expertos destacan que la cercanía geográfica constituye la principal ventaja competitiva de España, un factor difícil de igualar por otros competidores internacionales pese a sus ventajas en precio o tecnología.
