La compañía considera este negocio como un activo no estratégico dentro de su plan de simplificación y eficiencia, orientado a reforzar su posición financiera y reducir deuda.
Entre los posibles interesados figuran grandes aseguradoras internacionales como Allianz, AXA, Generali y Zurich. Allianz parte con cierta ventaja por los acuerdos que ya mantiene con Telefónica en los ámbitos asegurador y de infraestructuras de telecomunicaciones.
Creada hace 22 años bajo el nombre de Telefónica Insurance, la filial genera alrededor de 200 millones de euros anuales en primas, principalmente mediante seguros para móviles de alta gama, especialmente iPhone y Samsung. Su actividad tiene una presencia destacada en Reino Unido a través de VMO2, la empresa conjunta de Telefónica y Virgin Media.
La sociedad también gestiona los reaseguros del grupo mediante Nova Casiopea Re, con sede en Luxemburgo, una actividad que igualmente podría formar parte de la operación.
La posible desinversión se enmarca en la estrategia de rotación de activos impulsada por Telefónica. En los últimos meses, la compañía ha vendido Zeleris por cerca de 100 millones de euros y negocia la venta del edificio de Gran Vía 28 por 200 millones. También estudia la colocación de su participación del 40% en Telxius.
Además de los seguros para dispositivos, Telefónica Seguros ofrece productos de ciberseguridad para empresas, autónomos y particulares. Sus servicios incluyen protección frente a ciberataques, fraude online, robo de identidad, ciberacoso, recuperación de datos, asistencia legal especializada y herramientas de control parental y protección digital.
