El diferencial inicial se ha fijado en 100 puntos básicos sobre el bono del Tesoro estadounidense para los tramos a tres años, mientras que el tramo variable tomará como referencia el índice SOFR. En el caso del vencimiento a cinco años, el diferencial asciende a 115 puntos básicos sobre el Treasury equivalente.
La colocación está siendo coordinada por BBVA junto a BMO, Citi, RBC Capital Markets, Société Générale y Wells Fargo.
La entidad presidida por Carlos Torres destinará los fondos a refinanciar instrumentos computables para el requisito regulatorio MREL —que permite absorber pérdidas en situaciones de crisis— y a respaldar el crecimiento del crédito.
Esta operación se suma a una intensa actividad en los mercados durante 2026. En enero, BBVA realizó una emisión SNP en euros por 2.000 millones; en febrero colocó 2.500 millones de dólares, la mayor de su historia en esta divisa; y en abril emitió otros 2.250 millones de dólares. Además, en junio captó 1.250 millones de euros mediante una emisión verde y 2.250 millones de euros a través de una emisión de cédulas hipotecarias, la primera desde 2023.
