Hasta ahora, el Ejecutivo de Giorgia Meloni había mantenido una posición neutral. Sin embargo, el ministro de Agricultura italiano, Francesco Lollobrigida, ha intensificado los contactos con el sector olivarero para evitar alianzas que puedan favorecer a la cooperativa española Dcoop. La estrategia busca unificar la candidatura italiana en torno a Farmers Elite Global, matriz de Coricelli.
El movimiento ya ha tenido consecuencias. Según informaciones publicadas en Italia, Bonifiche Ferraresi (BF), que estudiaba una alianza con Dcoop para quedarse con la marca Carapelli, habría abandonado la operación. Esta retirada complica los planes de la cooperativa andaluza, que también necesitaría resolver posibles problemas de competencia derivados de su presencia en el mercado estadounidense a través de Pompeian.
Actualmente quedan dos ofertas sobre la mesa: la de Coricelli-Farmers Elite Global, valorada en 500 millones de euros, para adquirir todo el negocio de Deoleo, y la de Dcoop, por 460 millones, que intenta evitar que su rival cierre un acuerdo de exclusividad.
En paralelo, el Gobierno español ha mostrado públicamente su apoyo a una solución nacional. El Ministerio de Agricultura defiende que el comprador sea una entidad española capaz de preservar los intereses industriales y del sector olivarero del país. A esta posición se han sumado también organizaciones agrarias y cooperativas, que consideran estratégico mantener en manos españolas el control de las principales marcas de aceite.
No obstante, la capacidad de intervención del Ejecutivo es limitada. Aunque existe el llamado «escudo antiopas», la operación presenta dificultades jurídicas, ya que la oferta se articula a través de una sociedad radicada en Sevilla y afecta a una filial británica de Deoleo.
Con la venta en su fase decisiva y prevista para las próximas semanas, la histórica rivalidad entre España e Italia por el liderazgo mundial del aceite de oliva se traslada ahora al control de la mayor comercializadora del sector.
Finalmente, Deoleo ultima conceder la exclusividad de la negociación al grupo italiano Coricelli, que se perfila como favorito para adquirir la compañía propietaria de marcas como Carbonell, Koipe, Bertolli y Carapelli. La firma italiana ha tomado ventaja tras elevar su oferta hasta 500 millones de euros, superando las presentadas por los grupos españoles interesados.
Coricelli, que opera a través del holding sevillano Farmers Global Elite, solicitó además negociar en exclusiva con los accionistas de Deoleo, una petición que podría abrirle el camino para cerrar la operación en las próximas semanas. Según el calendario manejado por las partes, el acuerdo podría concretarse en septiembre, a falta de las autorizaciones regulatorias correspondientes.
La compañía italiana se ha impuesto a las propuestas de Dcoop, valorada en torno a 470 millones de euros, y de Acesur, cercana a los 460 millones. Su mejora de oferta alteró por completo el proceso de venta, en el que inicialmente había quedado rezagada.
Uno de los principales obstáculos para Dcoop es su fuerte presencia en Estados Unidos a través de Pompeian. Una integración con Deoleo podría generar problemas de competencia, obligando a la cooperativa a desprenderse de algunos activos o marcas.
Coricelli, por el contrario, afronta menos dificultades regulatorias gracias a su menor implantación internacional y plantea mantener intacto el grupo, conservando el conjunto de marcas y activos de Deoleo, un factor que también ha contribuido a reforzar su posición en la recta final de la operación.

