El encarecimiento se extendió a 15 de las 17 comunidades autónomas, con los mayores incrementos en Cantabria (41,6%), Murcia (22,1%), Comunidad Valenciana (21%), Madrid (19,5%) y Asturias (19,4%).
Pese a la subida de precios, la compraventa de viviendas descendió un 4% interanual, hasta las 67.529 operaciones. En cambio, los préstamos hipotecarios para adquisición de vivienda aumentaron ligeramente un 0,2%, hasta las 36.249 operaciones.
Por tipo de inmueble, la venta de pisos cayó un 5,6%, mientras que las viviendas unifamiliares crecieron un 0,8%. Los pisos registraron además una subida de precios del 13,8%, hasta los 2.529 euros por metro cuadrado, frente al incremento del 2,5% de las viviendas unifamiliares, que alcanzaron los 1.504 euros.
La superficie media de las viviendas vendidas también disminuyó un 2,4%. Los mayores descensos se registraron en Cantabria, Navarra, Madrid y Castilla-La Mancha.
A nivel territorial, las compraventas bajaron en trece comunidades autónomas, especialmente en País Vasco, La Rioja, Baleares, Asturias y Extremadura. Por el contrario, aumentaron en Navarra, Comunidad Valenciana, Cantabria y Castilla y León.
En cuanto a la financiación, la cuantía media de las nuevas hipotecas alcanzó los 188.785 euros, un 7,3% más que un año antes. Además, el 53,7% de las operaciones de compraventa se financiaron mediante préstamo hipotecario, que cubrió de media el 72,3% del valor de la vivienda.
Los préstamos hipotecarios crecieron en siete comunidades, lideradas por Comunidad Valenciana, Murcia y Canarias, mientras que el importe medio de las nuevas hipotecas aumentó en quince regiones, con los mayores avances en Comunidad Valenciana y Aragón.
