El estudio revela que el 81,9% de los casos se resolvieron mediante acuerdo entre propietario e inquilino o con la entrega voluntaria del inmueble. Solo el 18,1% acabó en los tribunales.
Por comunidades autónomas, Asturias registró la mayor deuda media por impago, con 4.629 euros, seguida de Madrid (4.185 euros) y Cataluña (3.355 euros). En el extremo opuesto se situaron Extremadura (1.702 euros), Aragón (1.878 euros) y Galicia (1.977 euros).
Las diferencias también son notables en los plazos de recuperación de las viviendas. Murcia lideró la clasificación con una media de 17,3 meses, por delante de Castilla y León (16,1 meses) y Castilla-La Mancha (14,4 meses). Por el contrario, Extremadura (7,2 meses), Asturias (7,8 meses) y Aragón (9,2 meses) registraron los tiempos más reducidos.
Según SEAG, la resolución amistosa sigue siendo la fórmula más eficaz para gestionar los impagos, ya que reduce los costes, evita largos procedimientos judiciales y acelera la recuperación de la vivienda.
El informe concluye que, aunque la mayoría de los conflictos se resuelven fuera de los juzgados, persisten importantes diferencias territoriales tanto en el volumen de deuda como en la rapidez para recuperar los inmuebles, lo que sigue generando inseguridad en el mercado del alquiler.
