Según un análisis de pisos.com, el precio medio alcanza los 475,98 euros mensuales, equivalente al 19,3% del salario bruto medio. Entre los jóvenes, con ingresos generalmente inferiores a la media, este esfuerzo puede acercarse a un tercio del sueldo neto.
Las mayores tensiones se registran en Valencia, donde una habitación absorbe el 27,6% del salario bruto, seguida de Palma de Mallorca (25,5%) y Barcelona (24,4%). También destacan Santa Cruz de Tenerife (24,1%), Cádiz (21,8%) y Madrid (21,7%).
Según Ferran Font, director de Estudios de pisos.com, la combinación de precios elevados, salarios moderados y precariedad laboral está reduciendo al mínimo la capacidad de ahorro de los jóvenes. A su juicio, el alquiler de habitaciones ha perdido su papel tradicional como solución asequible para quienes no pueden acceder a una vivienda completa.
En el extremo contrario se encuentran Badajoz (10,1%), Cáceres (10,6%), Burgos (11,3%), Palencia (11,3%) y Córdoba (11,5%), donde el peso del alquiler sobre los ingresos resulta más asumible gracias a unos precios significativamente más bajos.
Entre ambos extremos se sitúan ciudades como Zaragoza, Bilbao, Logroño o Pamplona, donde el esfuerzo oscila entre el 14% y el 16% del salario. Por su parte, San Sebastián destaca por exigir un esfuerzo superior a la media pese a contar con algunos de los salarios más altos del país.
El informe concluye que el problema del acceso a la vivienda se concentra especialmente en las grandes áreas metropolitanas y zonas costeras, donde la demanda crece con mayor rapidez que la oferta disponible de alquiler compartido.

