Saiz, que compareció a petición propia tras regresar de la ciudad autónoma, calificó el episodio como “la presión migratoria más extraordinaria de la historia reciente” y aseguró que el Ejecutivo actuó “desde el primer minuto” con una respuesta “reforzada, coordinada y basada en la legalidad”.
La ministra insistió en que “seguridad y humanidad no son incompatibles”, defendiendo que España ha protegido sus fronteras sin renunciar a la atención humanitaria básica. Recordó que detrás de las cifras hay “vidas perdidas, familias golpeadas y personas que arriesgaron todo”, y trasladó sus condolencias por los fallecidos durante los cruces.
Saiz destacó la activación del Mando Único, liderado por el ministro Ángel Víctor Torres, como herramienta clave para coordinar a todas las administraciones implicadas: Delegación del Gobierno, Ciudad Autónoma, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, entidades sociales y ministerios. Subrayó que es la primera vez que España adopta este mecanismo ante una crisis de estas características.
En materia de acogida, la ministra explicó que el CETI de Ceuta, diseñado para 512 plazas, fue ampliado hasta 1105, con nuevas infraestructuras, carpas y espacios diferenciados para mujeres y menores.
Saiz detalló que se distribuyeron 93.650 kits de alimentación, además de miles de kits de higiene, y que Cruz Roja realizó 6.687 atenciones sanitarias y 256 traslados médicos. Defendió el papel de la entidad y pidió “respeto absoluto” para sus voluntarios, tras los incidentes registrados en el reparto de alimentos.
La ministra explicó que el Gobierno habilitó espacios temporales en Loma Colmenar, Loma Margarita y el parking del embolsamiento, donde fueron reubicadas más de 1.800 personas que dormían en la playa del Trampolín. Destacó que el traslado se realizó “sin incidentes” y con colaboración de los propios migrantes.
Saiz defendió que España ha actuado conforme a sus obligaciones nacionales e internacionales: protección de fronteras, atención a personas vulnerables y respeto a los derechos humanos. “No existe contradicción entre firmeza y dignidad”, afirmó.

