Los servicios de Cercanías, los más utilizados en España, registraron un descenso del 8,8% en el primer semestre, con 211,7 millones de usuarios, mientras que en junio la caída superó el 11%.
La Media Distancia convencional sufrió el mayor retroceso, con una bajada del 20%, frente al descenso del 6,8% en los servicios de Media Distancia de Alta Velocidad y del 8,2% en la Larga Distancia convencional.
A estas cifras se suman los problemas operativos derivados de las limitaciones temporales de velocidad implantadas en distintos tramos de la red tras las denuncias sobre el estado de algunas infraestructuras. Muchas de estas restricciones continúan vigentes y obligan a reducir la velocidad de circulación.
El impacto se refleja en la puntualidad. En junio, solo el 54,9% de los trenes AVE y de Larga Distancia llegaron con menos de cinco minutos de retraso. En Media Distancia el porcentaje fue del 51,9%, mientras que Cercanías alcanzó el 85,8%.
Además, Renfe excluye desde enero las indemnizaciones por retrasos provocados por estas limitaciones de velocidad, al considerarlas responsabilidad de Adif. La medida se suma al endurecimiento de su política de compensaciones, que desde 2024 solo contempla devoluciones del 50% para retrasos superiores a 60 minutos y del 100% cuando superan los 90 minutos, frente a las condiciones más favorables que aplicaba anteriormente.
