En efecto, la difusión de un informe policial relacionado con los acontecimientos que rodearon la entrada masiva de personas en Ceuta ha generado una nueva controversia política e institucional.
El documento, dado a conocer por diversos medios, ha reavivado el debate sobre las causas de la crisis y sobre la información facilitada por las autoridades durante las semanas posteriores a los hechos.
La aparición del informe ha motivado peticiones de explicaciones por parte de distintos grupos políticos y ha intensificado el escrutinio público sobre la gestión de la crisis. Mientras algunos consideran que el contenido del documento aporta nuevos elementos de análisis, otros sostienen que sus conclusiones deben interpretarse dentro del conjunto de investigaciones y actuaciones desarrolladas desde entonces.
El Gobierno ha defendido su actuación y ha insistido en la necesidad de examinar el contenido completo del informe antes de extraer conclusiones definitivas. Por su parte, formaciones de la oposición han reclamado aclaraciones adicionales sobre posibles discrepancias entre las explicaciones ofrecidas en su momento y los datos recogidos en la documentación ahora conocida.
En concreto, la controversia suscitada por el informe policial se centra en determinar qué información aporta sobre el origen y desarrollo de la crisis y si sus conclusiones modifican la interpretación mantenida hasta ahora por las distintas instituciones. El alcance de dichas conclusiones continúa siendo objeto de análisis jurídico, político y mediático.
De cualquier forma, el debate público sigue centrado en esclarecer los hechos y en valorar las posibles implicaciones de la información revelada para la comprensión de uno de los episodios fronterizos más relevantes de los últimos años.
Y todo apunta a que la extraña sumisión del Gobierno español a los intereses de Marruecos, y su tolerancia e inactividad, va mas haya de la simple torpeza o pasotismos del momento. Pero este último punto es difícil de explicar. Sin embargo, también parecía que estaba claro, al menos para el Gobierno Sánchez que el moro era inocente de toda culpabilidad. Y mire usted por donde, ahora la propia policía ha elaborado un concienzudo informe en el que se explica perfectamente que Marruecos ha sido el organizador y protagonista.
Sin embargo, en un nuevo alarde de prestidigitación el ministro Marlaska ha reaccionado con rapidez y ahora resulta que según el responsable de la Policia el informe no eses tal, sino que se trata de unos papeles muy anteriores a los hecho.
Mucho nos tememos que estemos ante otra de esas desinformaciones típicas del sanchismo con las que se salvan unos a otros para no dimitir y marcharse a su casa. Porque, visto lo visto, nos fiamos mas de lo que dicen los medios que de lo que tratan de rebatir el gobierno y todos sus terminales mesiaticos
En definitiva, todo lo que nos ha tratado de vender don Pedro en la entrevista famosa y sus ministros en sus distintas intervenciones es una patraña elucubrada por los famosos asesores para tapar no se sabe que desastre personal o gubernamental del actual habitante de La Moncloa

