La percepción de desigualdad es más intensa entre las mujeres y entre los mayores de 66 años. Un 53,9% de las mujeres opina que existe una brecha salarial, mientras que entre los hombres predomina la idea de que la remuneración es equivalente para ambos sexos.
Los datos oficiales respaldan parcialmente esta percepción. La Encuesta de Estructura Salarial del INE sitúa el salario medio femenino un 15,7% por debajo del masculino, una diferencia vinculada en gran medida a la mayor incidencia de jornadas reducidas por cuidados. Incluso a igualdad de horas trabajadas, la brecha se mantiene en torno al 3,5%.
La encuesta también analiza la igualdad de oportunidades laborales. Un 44,2% de los encuestados cree que las mujeres tienen más dificultades para progresar profesionalmente, frente al 38,4% que considera que existe igualdad de oportunidades.
De nuevo, las mujeres son quienes perciben una mayor desventaja: el 56,1% afirma que cuenta con menos oportunidades de desarrollo profesional que los hombres. Entre estos últimos, en cambio, la opinión mayoritaria es que existe igualdad.
La sensación de desigualdad es especialmente elevada entre mujeres con estudios universitarios, desempleadas y trabajadoras a tiempo parcial. Por el contrario, entre los hombres jóvenes de entre 18 y 35 años solo el 22,5% considera que las mujeres tienen menos oportunidades laborales, mientras que un 25,3% cree que son los varones quienes afrontan mayores dificultades.
