La entidad presidida figura como uno de los principales interesados en el negocio que BNP Paribas ha puesto en venta dentro de su proceso de reordenación estratégica. El mercado sitúa el valor de la operación entre 900 y 1.000 millones de euros.
Pese a que Cetelem registró pérdidas de 11 millones de euros en el primer semestre debido, principalmente, a provisiones relacionadas con tarjetas revolving, mantiene una posición relevante en el sector. Cuenta con una cuota cercana al 9% del mercado de financiación al consumo, unos tres millones de clientes y acuerdos con marcas como Apple, Volvo, Hyundai o Land Rover.
Para CaixaBank, la compra supondría un importante impulso en un negocio de altos márgenes que la entidad quiere potenciar entre 2025 y 2027. Actualmente controla alrededor del 21% del mercado de consumo y, con la integración de Cetelem, podría acercarse al 30%, reforzando además su cartera crediticia.
La contratación de Morgan Stanley no garantiza el cierre de la operación, aunque confirma el interés de la entidad por una adquisición que podría convertirse en uno de los movimientos corporativos más relevantes del sector financiero español.
