Los trabajos se han realizado por encargo del Ministerio para la Transición Ecológica, en cumplimiento del acuerdo aprobado por el Consejo de Ministros en 2019 para el cierre y abandono definitivo de la instalación. La actuación ha consistido en la colocación de tres tapones permanentes en cada pozo con el objetivo de garantizar su aislamiento y restablecer las condiciones geológicas naturales.
La operación, de alta complejidad técnica, ha requerido el uso de una plataforma marina especializada y se ha desarrollado conforme a la normativa española y los estándares internacionales aplicables a infraestructuras offshore. Todos los sellados han sido validados por un evaluador independiente.
Antes de esta fase definitiva, Enagás ya había ejecutado el proceso de hibernación del almacén mediante un sellado temporal de los pozos, siguiendo el mandato recogido en el Real Decreto-ley de 2014.
El proyecto Castor cuenta además con instalaciones terrestres y marítimas conectadas por un gasoducto de más de 30 kilómetros. La plataforma marina albergaba 13 pozos, destinados a producción, monitorización y reinyección de fluidos.
Con la finalización de estos trabajos, el proceso de clausura técnica del almacenamiento da un paso decisivo tras años de inactividad de una de las infraestructuras energéticas más controvertidas de España.

