Este comportamiento refleja el auge de los llamados mercaurantes, espacios que combinan la venta de platos listos para consumir con zonas habilitadas para comer dentro del establecimiento.
Pese al crecimiento de este formato, la restauración mantiene su atractivo. El 84% de los encuestados asegura que sigue acudiendo a restaurantes con la misma frecuencia que antes, mientras que un 5% sale más y un 11% ha reducido sus visitas.
La principal razón para optar por la comida preparada es la comodidad. El 70% de los participantes afirma que la elige porque resulta más rápida y sencilla que cocinar en casa. Además, un 19% la considera más económica que comer en un restaurante y un 11% destaca su menor coste frente al reparto a domicilio.
El consumo se concentra especialmente durante la jornada laboral, opción elegida por el 62% de los encuestados. El 25% recurre a ella los fines de semana y el 12% durante las vacaciones. En cuanto a la frecuencia, el 55% compra este tipo de productos entre dos y tres veces al año, el 34% varias veces al mes y el 4% semanalmente.
Para Jay Kim, Country Manager de TheFork en Iberia, estos datos demuestran que, aunque la oferta de mercaurantes sigue creciendo, los restaurantes conservan un papel fundamental en la cultura española gracias a su dimensión social y de ocio.
Según la compañía, el fenómeno de los mercaurantes responde principalmente a necesidades de conveniencia y ahorro de tiempo, sin sustituir de forma generalizada las visitas a los restaurantes.
