El gasto también ganará peso en la economía. El Ministerio calcula que las pensiones pasarán del 12,7% del PIB en 2024 al 15,3% en 2050, con una media cercana al 14% durante el periodo. La AIReF eleva la previsión al 16,4% del PIB en 2050, frente al 13% registrado en 2025.
La tendencia continuará después de mediados de siglo: en 2070, el desembolso podría alcanzar 824.999 millones de euros. Solo el gasto en jubilaciones aumentó de 122.365 millones en 2023 a 138.816 millones en 2025, un 13,5% más. En los ocho primeros meses de 2026 ya ascendía a 91.351 millones.
El impacto del «baby boom»
La jubilación de la generación del «baby boom», que representa alrededor del 31% de la población, será el principal motor del incremento. España podría alcanzar 17,7 millones de pensionistas en las próximas décadas. A finales de 2025 había 6,5 millones de jubilados y en agosto de 2026 la cifra había subido a 6,65 millones.
También influirán la mayor esperanza de vida, las carreras de cotización más largas, unas bases salariales superiores y la actualización anual conforme al IPC. Las prestaciones aumentaron un 2,7% en 2026 y las previsiones apuntan a una subida cercana al 3,5% en 2027. Estas cifras son estimaciones sujetas a la inflación, los salarios, las reformas, la inmigración y la evolución económica.
Promesas sin propuestas concretas
El PP asegura que mantendrá la actualización con el IPC y garantizará la viabilidad del sistema, aunque su portavoz Ester Muñoz ha advertido de que el modelo actual «no funciona». Vox considera que está «en peligro de extinción» y plantea estudiar fórmulas mixtas de capitalización, pero tampoco ha presentado una propuesta cerrada.
La ministra Elma Saiz defiende que el sistema es «sostenible, robusto y equitativo» y acusa al PP y a Vox de haber rechazado las reformas de 2021 y 2023, dirigidas a vincular las pensiones al IPC y reforzar los ingresos de la Seguridad Social.
Más dependencia de las transferencias del Estado
Las cotizaciones se encuentran en niveles récord por el empleo y las nuevas cuotas, pero las aportaciones del Estado son cada vez más relevantes. Según la AIReF, ya equivalen al 2,8% del PIB y cubren alrededor del 20% del presupuesto anual del sistema.
Las transferencias rozaron los 48.000 millones de euros en 2025. De esa cantidad, unos 23.000 millones financiaron prestaciones no contributivas y otros gastos que deben asumir los Presupuestos Generales del Estado. Además, fue necesario aportar otros 23.000 millones para cubrir el pago de las pensiones contributivas, que superó los 134.500 millones.
El Mecanismo de Equidad Intergeneracional, creado en 2021, recaudó 4.906 millones de euros en 2025. Su cotización comenzó en el 0,6% de las nóminas y está previsto que alcance el 1,2% al final de la década.
Otra vía son los créditos a la Seguridad Social, pero el Tribunal de Cuentas y el Pacto de Toledo han cuestionado este recurso. A su juicio, las necesidades de liquidez deberían cubrirse mediante transferencias presupuestarias y no aumentando una deuda que ya supera los 125.000 millones de euros.
