En su participación en la consulta, CaixaBank pide al Ejecutivo comunitario que realice «una revisión del marco de remuneración destinado a reducir la complejidad innecesaria». A juicio de la entidad «Europa necesita bancos que compitan internacionalmente en su capacidad de atraer y retener profesionales cualificados». Ahora mismo, las leyes europeas ponen coto a la retribución variable que pueden otorgar las entidades. El objetivo de esa regulación es evitar que los directivos y los responsables de la toma de decisiones clave en la entidad asuman riesgos excesivos solo con vistas a propulsar sus bonus.
La Directiva de Requisitos de Capital fija un tope para la retribución variable del 100% del salario fijo establecido, aunque los accionistas pueden aprobar aumentarlo hasta el 200% en algunos casos, siempre que la entidad cumpla con sus exigencias de capital y con el visto bueno previo del Banco Central Europeo (BCE). Estas condiciones se aplican a todos los profesionales que se considera que pueden tomar riesgos significativos para la entidad, una acepción que incluye criterios cualitativos, como ser un profesional sénior del banco, pero también cuantitativos, como haber percibido una remuneración total anual igual o superior a 750.000 euros.
La situación es especialmente crítica para divisiones como la banca de inversión o el capital riesgo que se desarrollan dentro de la estructura de las entidades, pues tradicionalmente la retribución variable en estas áreas ha superado con creces el salario fijo. Esto complica enormemente a los bancos europeos captar talento de otras jurisdicciones sin este corsé, como Estados Unidos, porque las expectativas de los profesionales son incompatibles con los límites a la remuneración de la UE, incluso elevando el salario fijo estipulado.
Las normativas europeas incluyen además el diferimiento de entre el 40% y el 60% del bonus en un plazo de cuatro a cinco años -así como la posibilidad de reclamarlo de vuelta si se detectan irregularidades- y el pago mediante instrumentos de capital como acciones de al menos el 50% de la cuantía total.
La Comisión Europea ya se ha mostrado abierta a revisar el marco de las remuneraciones en la banca que apoyan tanto CaixaBank como otras entidades comunitarias. El Ejecutivo comunitario tendrá en cuenta potenciales cambios para mejorar la competitividad del sector. Bruselas no ha señalado abiertamente si eliminará o flexibilizará los límites a la remuneración variable a los directivos de la banca, pero sí ha reconocido públicamente el problema y promete reflexionar sobre ello.

