La carta se abre con unos entrantes de tradición andaluza en los que conviven los imprescindibles con nuevas propuestas de temporada. Junto al jamón ibérico de bellota con pan tostado y tomate aliñado, la tabla de quesos artesanos, frutos secos y mermelada de naranja sevillana o las anchoas de Santoña 00 con mantequilla ahumada y pan tostado, aparecen elaboraciones como el tartar de atún rojo con salicornia y aliño japo-andaluz, el carpaccio de alcachofas confitadas con helado de queso Payoyo y vinagreta de piñones y tomate seco, o las verduras desterradas con hummus libanés.
También hay espacio para el picoteo más goloso y reconocible, como las croquetas de jamón ibérico de bellota con alioli de ajos asados; los huevos rotos con pulpo soasado, torreznos y aceite de La Vera; el roast beef de presa ibérica con migas crujientes y mojo achiote, o las crêpes de langostinos al ajillo gratinados con salsa holandesa.
● La Maestría, el restaurante del Hotel Querencia de Sevilla, Autograph Collection, presenta una nueva carta de otoño, una propuesta que renueva entrantes, arroces, pescados y carnes desde el respeto a la cocina andaluza.
● Entre las novedades, destacan los huevos rotos con pulpo soasado, torreznos y aceite de La Vera; el arroz marismeño de pato y setas con jugo de carne; los tacos de atún, cous cous de verduras y crema de calabaza; o los canelones de ternera con gratén de boletus y jugo de asado.
● Ubicado frente a la Catedral y la Giralda, La Maestría refuerza su posición como uno de los destinos gastronómicos imprescindibles de Sevilla, con una experiencia que une entorno, autenticidad y excelencia culinaria.
Los arroces cobran protagonismo en esta carta con dos propuestas como son el arroz marismeño de pato y setas con jugo de carne y el arroz de verduras de temporada con alioli de azafrán, pensados para acompañar la llegada del otoño.
En los principales, el protagonismo recae en los pescados de las lonjas más próximas y en una selección de carnes, tratados con respeto y técnica. En el mar, destacan el taco de atún con cous cous de verduras y crema de calabaza; el lomo de corvina con sofrito gaditano y patatas confitadas, y la suprema de bacalao a la vizcaína con espinacas y chips de ajo. En el apartado de las carnes, el solomillo de ternera Rossini, la presa ibérica a la brasa con cremoso de chirivía y chips de yuca y los canelones de ternera con gratén de boletus y jugo de asado completan una propuesta que equilibra tradición y profundidad de sabor.
El recorrido culmina con unos postres que reinterpretan clásicos como el canutillo de pestiño con crema de limón y helado de leche merengada, la tarta de queso Payoyo semicurado con arándanos y sorbete de frutas de la pasión, el soufflé de chocolate negro y avellana o la baba al Pedro Ximénez con helados de café y almendras garrapiñadas, que ponen el broche dulce a una experienca para disfrutar sin prisas.
