La compañía pública tampoco atraviesa un buen momento financiero, con más de 20.000 millones de euros de pérdidas acumuladas -la mayoría de ADIF Alta Velocidad-, tal y como reflejan sus informes financieros. A esta situación se suma el vencimiento del pago de préstamos en 2026 por valor de 1.121 millones de euros que tendrá que refinanciar dada su complicada situación económica. El objetivo es emitir nueva deuda (bonos) para abonar la antigua. De hecho, una parte importante de estos compromisos financieros corresponden al vencimiento de otras obligaciones (bonos verdes) que ADIF colocó en los mercados hace años. Ahora debe devolver a los compradores los intereses de estos instrumentos de inversión.
La deuda contraída también incluye cuotas de préstamos a largo plazo con el Banco Europeo de Inversiones (BEI), que obliga a la ejecución de pagos semestrales o anuales ya programados con anterioridad. Una parte considerable de los compromisos financieros de ADIF son con esta entidad. El próximo 4 de mayo tendrá lugar el primer examen, con la devolución de 600 millones de euros.
