Esto supone una reducción de unos 80.000 barriles al día respecto a su anterior estimación sobre la evolución del mercado del crudo. «Al igual que en 2025, las economías fuera de la OCDE representarán todo el incremento, con China liderando a nivel país. Los productos destinados a materias primas petroquímicas representarán más de la mitad de las ganancias de este año, en comparación con solo un tercio en 2025, cuando los combustibles de transporte dominaron el crecimiento», ha detallado la AIE en un comunicado.
Asimismo, tras los incrementos de casi 3,1 millones de b/d en 2025, se espera ahora que la producción mundial de petróleo aumente en 2,4 millones de b/d en 2026, hasta 108,6 millones de b/d, con un crecimiento «aproximadamente equilibrado» entre productores no pertenecientes a la OPEP+ y los países integrados en la OPEP+.
El suministro ruso disminuyó en enero, en 350.000 b/d, ya que sus clientes clave enfrentaron una presión creciente de Washington y sanciones más amplias de la Unión Europea (UE). Los envíos a India se vieron especialmente afectados, ya que las nuevas restricciones europeas a la importación de productos derivados del crudo ruso llevaron a las refinerías de exportación clave a buscar suministros alternativos. Por su parte, la producción de crudo venezolano cayó en 210.000 b/d, hasta 780.000 b/d en enero, pero se espera que se recupere después de que Washington autorizara un camino para que empresas de EEUU, incluidas subsidiarias de firmas internacionales, exporten petróleo venezolano.
En este contexto, los inventarios globales de petróleo observados aumentaron en 37 millones de barriles en diciembre, llevando las acumulaciones totales de existencias de 2025 a 477 millones de barriles, o 1,3 millones de b/d. Los inventarios de crudo en China crecieron en 111 millones de barriles el año pasado, mientras que el petróleo en tránsito se incrementó en 248 millones de barriles, de los cuales el 72% correspondió a petróleo sancionado. Además, los inventarios industriales de la OCDE aumentaron de manera contracíclica en unos 3,9 millones de barriles en diciembre, superando su promedio de cinco años por primera vez desde 2021. Los datos preliminares muestran que los inventarios globales subieron 49 millones de barriles adicionales en enero.
En el lado de los precios, el crudo de aumentó en 10 dólares/barril en enero, debido a varias interrupciones en el suministro que ajustaron los mercados físicos de crudo y al aumento de las tensiones geopolíticas entre Irán y Estados Unidos. «Si bien los precios retrocedieron unos dólares a comienzos de febrero tras informes de avances en negociaciones para desescalar las tensiones, rápidamente cambiaron de dirección después de que EEUU aconsejara a los barcos evitar las aguas iraníes al navegar por el estrecho de Ormuz», señala la AIE.
Al mismo tiempo, los productores de OPEP+ reconfirmaron su plan de mantener los actuales cupos de producción hasta marzo. En este contexto, se espera que el suministro mundial de petróleo se recupere en los próximos meses a medida que la producción se recupere de la caída excepcional de enero, cuando el clima invernal extremo obligó al cierre de más de un millón de b/d de producción en Norteamérica. Además, las interrupciones prolongadas en el terminal de exportación clave de Kazajistán desde noviembre se vieron agravadas por un corte de energía en el campo más grande del país el mes pasado, ajustando temporalmente los mercados de crudo ligero del Atlántico.

