Bajo la advertencia de que «estamos viviendo la mayor interrupción de suministro de la historia», el organismo calcula que el cierre del estrecho de Ormuz por la guerra en Oriente Medio va a reducir la oferta de petróleo en el mundo en ocho millones de barriles al día (mb/d) en marzo, lo que le ha hecho revisar sus previsiones para todo el año.
En su informe mensual sobre el mercado del petróleo, la AIE precisa que con 98,8 mb/d de media este mes, la salida de petróleo al mercado va a caer al nivel que tenía en el primer trimestre de 2022. La agencia también reduce su estimación de suministro total para 2026 de 108,6 millones de barriles diarios a 107,2 millones. Asimismo, ha recortado sus perspectivas sobre la demanda mundial de petróleo para 2026, de 850.000 a 640.000 barriles diarios.
La guerra con Irán está provocando una agitación sin precedentes en los mercados petroleros, afectando al 7,5% del suministro mundial y a un segmento aún mayor de las exportaciones, según la AIE. El flujo a través del estrecho, por el que pasaron 20 millones de barriles de crudo y productos el año pasado, ha disminuido más del 90%, según sus estimaciones. El consiguiente aumento de precios, las cancelaciones de vuelos y la incertidumbre económica también están afectando la demanda, según la agencia, su reducción de un 25% en las estimaciones de crecimiento de la demanda para este año.
El shock de oferta ha reducido las proyecciones de la AIE de un superávit mundial en 2026 en poco más de un tercio, a alrededor de 2,4 millones de barriles por día. Antes de la crisis, la AIE proyectaba un excedente récord de petróleo para este año, ya que el aumento de la oferta de todo el continente americano (impulsado por Estados Unidos, Canadá, Guyana y Brasil) superó el crecimiento del consumo. Las pérdidas de producción en Medio Oriente están siendo atenuadas por una mayor producción de productores fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sus socios, así como por aumentos de los miembros de la OPEP+, Kazajstán y Rusia, señala la AIE.
El cierre de Ormuz también pone en peligro la capacidad regional de refino de aproximadamente cuatro millones de barriles diarios, según el informe. Las limitaciones en la disponibilidad de materia prima limitan la capacidad de otras regiones para compensar la escasez, lo que supone riesgos particulares para el suministro de diésel y combustible para aviones.
Tras el anuncio de la AIE, países miembros como España han concretado sus datos. La vicepresidenta tercera del Gobierno, Aagesen, ha revelado en un desayuno organizado por Europa Press que España liberaría el equivalente a algo más de 12 días de consumo. Es decir, 11,5 millones de barriles, según estimaciones del Ministerio. Se trata de en torno a un 13% de los 92 días que tiene España acumulados para situaciones de emergencia. Aagesen no ve problema al no existir riesgo de desabastecimiento y ser necesario contribuir al acuerdo internacional.
A su vez, Italia contribuirá con nueve millones de barriles de petróleo (algo más de una tonelada) a la liberación de reservas anunciada, según han informado fuentes gubernamentales. Los 32 miembros de la agencia avanzaron este martes una liberación conjunta de 400 millones de barriles. Algunos miembros como Alemania detallaron la cuota que liberarán: en el caso del país germano se liberarán 2,4 millones de toneladas de petróleo, equivalentes a unos 18 millones de barriles.
