La compañía prevé aumentar sus ventas netas entre un 9% y un 12% y alcanzar un EBITDA de entre 270 y 290 millones de euros.
La biofarmacéutica registró unas ventas de 602,7 millones de euros, un 7,5% más, mientras que el EBITDA creció un 23,7%, hasta 150,7 millones. El principal motor fue el negocio de dermatología en Europa, cuyos ingresos aumentaron un 18,1%, hasta 341,9 millones.
La cartera de tratamientos biológicos mantuvo una evolución destacada. Su medicamento para la dermatitis atópica elevó las ventas un 88,2%, hasta 84,5 millones, mientras que el tratamiento para la psoriasis aumentó un 10,5%, hasta 125,2 millones.
Almirall también reforzó su apuesta por la innovación. Actualmente desarrolla cuatro ensayos clínicos en dermatología y prevé iniciar otros dos antes de finalizar 2026. Además, firmó una alianza con la española Certest Biotec para investigar nuevas terapias basadas en ARN mensajero para enfermedades dermatológicas raras y afecciones cutáneas recurrentes.
El presidente y consejero delegado, Carlos Gallardo, destacó que el crecimiento de los tratamientos biológicos, junto con la solidez del resto de la cartera y el avance de la I+D, respaldan las perspectivas de crecimiento de la compañía a largo plazo y su posición de referencia en dermatología médica.
