El peso del arrendamiento se mantiene así en torno a una cuarta parte de la población. El informe de Fotocasa señala una creciente brecha generacional: solo el 11% de los menores de 25 años es propietario (frente al 14% del año anterior), mientras que entre los mayores de 55 años la propiedad alcanza el 78%. Esto refleja las dificultades de los jóvenes para acceder a la compra. En conjunto, el 59% de la población es propietaria, incluyendo fórmulas compartidas.
Por territorios, Canarias (31%), Madrid (30%) y Cataluña (28%) registran las mayores tasas de alquiler, con evolución desigual: sube en Madrid y Baleares y baja en Andalucía y la Comunidad Valenciana. El estudio concluye que se está consolidando una división entre quienes pueden comprar y quienes dependen del alquiler.
En paralelo, la demanda de vivienda se está desplazando hacia la periferia. Según pisos.com, el 70% de las búsquedas se realiza fuera de las capitales de provincia, impulsado por el teletrabajo, los altos precios urbanos y la falta de oferta accesible. Comunidades como Castilla-La Mancha (84%), Cataluña y Comunidad Valenciana (78%) lideran esta tendencia, mientras que en Aragón o Baleares la capital mantiene más peso.
A nivel provincial, ciudades como Toledo, Cádiz o Pontevedra concentran la mayor parte de la demanda fuera de la capital, mientras que en otras como Álava o Zaragoza la capital sigue siendo el principal foco. En conjunto, se consolida un reequilibrio territorial, donde la periferia deja de ser una alternativa secundaria para convertirse en la primera opción para muchos compradores e inquilinos.
