Entre los datos más destacados, el 87 % de los ingenieros considera prioritario avanzar hacia una mayor autonomía energética, mientras que el 83 % prevé consecuencias negativas derivadas de la actual inestabilidad geopolítica y energética sobre los costes de producción y la competitividad industrial. Asimismo, el 70 % de los encuestados considera que la falta de profesionales cualificados representa ya uno de los principales problemas estructurales de la industria española.
El estudio señala también que la reindustrialización territorial se sitúa como la principal prioridad de la política industrial española para el 41 % de los participantes, junto con la necesidad de reducir costes energéticos, simplificar procedimientos administrativos e impulsar infraestructuras estratégicas.
Precisamente, el 73 % de los ingenieros reclama reducir burocracia para favorecer el desarrollo industrial y mejorar la competitividad empresarial. Por otro lado, el Barómetro identifica como sectores estratégicos de futuro las energías renovables, el almacenamiento energético, la digitalización industrial, la automatización y la inteligencia artificial.

