El Grupo BBVA destacó por su combinación única de crecimiento y rentabilidad, líder en Europa: el crédito aumentó un 16,2% (en euros constantes) y el ROTE alcanzó el 19,3%. Además, mantuvo un sólido ratio de capital CET1 del 12,7% e impulsó la creación de valor para sus accionistas, con un crecimiento del valor contable por acción más dividendos del 15,2%¹. Asimismo, distribuirá 92 céntimos de euros por acción², íntegramente en efectivo, el mayor dividendo de la historia. Esto supone un total de 5.249 millones de euros³, un dividendo en caja un 31% superior al de 2024. Unidos a los cerca de 4.000 millones de euros del plan de recompra de acciones anunciado en diciembre, suponen más de 9.200 millones de euros. Los resultados de BBVA en 2025 se vieron impulsados por el dinamismo de la actividad y el crecimiento en clientes. Durante el pasado ejercicio, el crédito a la clientela creció un 16,2% en euros constantes, acompañado de ganancias de cuota en la mayoría de los mercados en los que está presente el Grupo (+20 puntos básicos en España, +29 en México y +36 en Turquía). Este crecimiento tuvo un impacto positivo en la sociedad: en 2025, 160.000 familias pudieron comprar su vivienda, un millón de pymes y autónomos impulsaron su negocio con nuevos créditos y 73.000 compañías de gran tamaño invirtieron en crecimiento. Además, BBVA movilizó 30.200 millones de euros en iniciativas sociales, como la construcción de hospitales y escuelas.
Asimismo, en 2025 el banco captó la cifra récord de 11,5 millones de nuevos clientes, de los que el 66% se unió a través de canales digitales. Los nuevos clientes son fuente de crecimiento futuro para BBVA. Así, por ejemplo, en España, los ingresos por cada nuevo cliente se multiplican por 3,7 en los cinco primeros años desde su alta y en México, el 75% de las nuevas tarjetas de crédito vendidas en 2025 corresponde a clientes captados en los últimos cinco años. La adopción de una perspectiva radicalmente centrada en el cliente constituye el pilar básico del actual Plan Estratégico, y ha permitido a BBVA lograr posiciones de liderazgo en la valoración de sus clientes (medida a través del índice NPS o ‘Net Promoter Score’) en todos sus mercados.
La innovación juega un papel crucial en la ambición de BBVA de mejorar la vida de las personas. Gracias a la inteligencia artificial (IA), BBVA busca brindar una experiencia más personalizada para sus clientes y prestarles un mejor servicio. Con este objetivo, el banco ha puesto en marcha ocho iniciativas, entre ellas un asesor digital (Blue), el asistente para gestores y mejoras de productividad en distintos procesos y áreas, como el desarrollo de software. Además, el banco ha acelerado el despliegue de esta tecnología a través de una alianza estratégica con OpenAI.
Asimismo, cabe destacar el crecimiento diferencial que BBVA ha experimentado en segmentos estratégicos como el negocio transfronterizo de las empresas (que se ha incrementado un 20% en el año en euros constantes, +12% en corrientes) o la sostenibilidad (con 134.000 millones de euros en negocio sostenible canalizados en 2025, un 44% más que en 2024, en euros corrientes). Para una mejor comprensión de la cuenta de resultados, las variaciones en porcentaje descritas a continuación, salvo que se indique lo contrario, se expresan a tipos de cambio constantes, es decir, sin considerar la variación de las divisas en el año.
En la parte alta de la cuenta de resultados, el margen de intereses creció un 13,9% en el ejercicio, hasta 26.280 millones de euros, sobre todo en los principales mercados. Además, el margen de intereses sobre activos totales medios ha mostrado una evolución muy favorable en los últimos trimestres (un 3,27% en el cuarto trimestre de 2025, frente al 3,17% un año antes), reflejando la cada vez mayor capacidad de la entidad para rentabilizar su activo, gracias a un mayor crecimiento en los segmentos de mayor diferencial de la clientela. Las comisiones netas aumentaron un 14,6%, hasta 8.215 millones de euros, con crecimiento en todas las áreas de negocio, especialmente medios de pago y gestión de activos. Los ingresos recurrentes alcanzaron 34.496 millones de euros, un 14,1% más que en 2024.
El resultado de operaciones financieras (ROF) registró 2.656 millones de euros en 2025, lo que supone un descenso interanual del 23,7%, debido principalmente a los menores resultados de Turquía y del Centro Corporativo.
La línea de otros ingresos y cargas de explotación acumuló en el ejercicio un resultado que mejoró notablemente frente al año anterior, gracias a la buena evolución del negocio de seguros y a un menor impacto negativo de la hiperinflación en Argentina y Turquía. Asimismo, la comparativa se ve favorecida por el registro en esta línea, en el primer trimestre de 2024, del importe total anual del gravamen extraordinario a la banca en España, por 285 millones de euros⁴.
El margen bruto, que representa la suma de todos los ingresos, ascendió a 36.931 millones de euros en 2025, un 16,3% más en tasa interanual. Los gastos de explotación subieron un 10,5% en el ejercicio, hasta 14.332 millones de euros. La fortaleza del margen bruto compensó el alza de los gastos permitiendo al Grupo BBVA mantener las mandíbulas positivas, así como una mejora del ratio de eficiencia de 206 puntos básicos, hasta el 38,8%.
Derivado de todo lo anterior, el margen neto alcanzó la cifra récord de 22.599 millones de euros, un 20,4% más que en 2024.
El deterioro de activos financieros (6.073 millones de euros) en 2025 fue un 15,5% superior al de 2024. El incremento deriva principalmente del elevado crecimiento del crédito (16,2%), especialmente de las carteras minoristas. Tanto el coste de riesgo acumulado en el ejercicio (1,39%) como las tasas de mora y cobertura (2,7% y 85%, respectivamente), mejoraron con respecto al año anterior.
Esta fortaleza de los resultados se trasladó a las métricas de rentabilidad, de nuevo a la cabeza de Europa, con un ROTE del 19,3%, así como a la creación de valor para el accionista: el valor contable tangible por acción más dividendos creció un 12,8% en 2025, hasta 10,42 euros (+15,2% excluyendo las recompras de acciones).
Con cargo a los resultados de 2025, BBVA repartirá entre sus accionistas un dividendo por acción de 92 céntimos de euro brutos, íntegramente en efectivo, el mayor de su historia y un 31% superior al dividendo en caja de 2024. De esta cifra, el banco abonó 32 céntimos de euro brutos por acción el pasado 7 de noviembre. El dividendo complementario, de 60 céntimos de euro brutos por acción, se someterá a la aprobación de los órganos sociales correspondientes y se pagará previsiblemente en abril de 2026. En total, BBVA destinará 5.249 millones de euros a la retribución ordinaria de sus accionistas correspondiente a 2025³.
Además, el pasado mes de diciembre la entidad anunció un plan extraordinario de recompra de acciones por valor de 3.960 millones de euros⁶, del que ya está en marcha un primer tramo de 1.500 millones (ejecutado al 42,8%, con datos a 30 de enero de 2026). Teniendo en cuenta tanto el dividendo ordinario como el programa de recompra de acciones extraordinario, el ratio CET1 se situó en el 12,70% a cierre del ejercicio. BBVA mantiene su compromiso de distribuir el exceso de capital por encima de la parte alta de su rango objetivo de entre el 11,5% y el 12%⁷.

