Así lo ha confirmado Onur Genç, consejero delegado de la entidad, durante la rueda de prensa posterior a la presentación de resultados para los primeros nueve meses del año.
En este sentido, el banco mantiene unas «perspectivas positivas para España» y espera seguir ganando cuota de mercado gracias a su avance en los segmentos de negocio más rentables. La entidad continúa registrando un crecimiento de los préstamos, mientras que el diferencial bancario también evoluciona favorablemente, aunque su recuperación se está produciendo de forma gradual.
Por otro lado, BBVA ha defendido su política comercial cautelosa en el mercado hipotecario, pese a que sus resultados estén demostrado está perdiendo cuota de mercado. «El objetivo es mantenerse cerca de los clientes y ofrecerles precios adecuados a sus características y perfil de riesgo, en lugar de priorizar el crecimiento a cualquier coste», asegura el CEO. Atendiendo a estos criterios, la entidad considera que su cuota en la nueva producción hipotecaria se mantiene en niveles adecuados en función de estos criterios.
Sobre la evolución de su cotización en bolsa, que ha bajado tras conocerse la hoja de resultados el banco ha reconocido la importancia de este factor, aunque ha insistido en que su prioridad es el largo plazo. BBVA confía en que la evolución de sus resultados termine reflejándose en el comportamiento del valor de sus acciones en el mercado.
BBVA está presente la campaña de llegada de los centros de datos a nuestro país y considera tener un «perfil conservador» ante sus riesgos. EL banco ha asegurado que su exposición a este negocio es reducida y representa el 0,7%. Sin embargo, se siente cómodo con los proyectos que financia, aunque ha reconocido la necesidad de mantener la cautela, especialmente durante la fase de construcción.
Por otro lado, BBVA ha destacado la evolución de su base de clientes en España, donde ha incorporado 742.000 nuevos usuarios, un 2% más, según las cifras recogidas durante la intervención. Asimismo, la entidad ha defendido su capacidad para competir con los neobancos, a los que reconoce su contribución positiva al mercado. Sin embargo, considera que todavía tienen limitaciones para convertirse en el banco principal de los clientes, al no ofrecer aún toda la gama de productos y servicios que requiere esa posición.
Preguntado por la salida de Lagarde de la presidencia del Banco Central Europeo, Genç ha destacado su «gran contribución a la institución», especialmente en un contexto económico «complicado». Asimismo, ha valorado el perfil de Hernández de Cos, exgobernador del Banco de España, con quien, comenta, su entidad ha trabajado estrechamente. «Lo que importa es que el BCE es una gran institución y necesita una figura así al frente, como lo es Pablo», ha señalado.
