Pese a esta mejora, el servicio de estudios alerta de que el encarecimiento de la energía y unas condiciones financieras más restrictivas frenarán la actividad en los próximos trimestres. Según sus cálculos, los mayores precios del petróleo y el gas podrían restar entre 0,4 y 0,5 puntos al PIB y añadir hasta 0,9 puntos a la inflación de aquí a finales de 2027.
BBVA prevé una inflación media del 3,6% en 2026 y del 3,2% en 2027, en un contexto marcado por las tensiones geopolíticas y la persistencia de unos costes energéticos elevados. Su escenario contempla un barril de petróleo en torno a los 90 dólares durante los próximos meses antes de moderarse en 2027.
Aun así, el consumo privado seguirá siendo uno de los principales motores de la economía, apoyado por la creación de empleo y el aumento de la riqueza de los hogares. El empleo crecería un 2,4% en 2026 y un 2% en 2027, aunque la subida de precios y de los tipos de interés irá reduciendo progresivamente su impulso.
En el sector exterior, BBVA anticipa una caída de las exportaciones de bienes este año por el aumento de costes y la debilidad europea, mientras que las exportaciones de servicios mantendrán un crecimiento sólido. La inversión también seguirá avanzando, especialmente en maquinaria, equipamiento y construcción.
En el ámbito fiscal, la entidad estima que el déficit público alcanzará el 2,7% del PIB en 2026, por encima del objetivo pactado con Bruselas, debido al coste de las medidas para contener la factura energética, la revalorización de las pensiones y el aumento de los intereses de la deuda.
Además, BBVA espera una nueva subida de tipos del BCE en diciembre, hasta el 2,75%, y señala que la inflación, los conflictos geopolíticos y el encarecimiento de la energía seguirán siendo los principales riesgos para la economía española.

