Bank of America ha anunciado la mejora de sus previsiones para la economía europea y sigue viendo a España como la economía con mayor crecimiento de la eurozona en 2026, aunque prevé una desaceleración en 2027, cuando el PIB español crecería un 1,5%, por debajo de Grecia, Irlanda y Portugal. Según las previsiones de la entidad, la economía española crecerá un 2,1% en 2026 y un 1,5% en 2027. Grecia avanzará un 1,8% tanto en 2026 como en 2027; Portugal crecerá un 1,6% en ambos ejercicios; mientras que Irlanda registrará una caída del 3,3% en 2026 y un rebote del 3,6% en 2027.
En el resto de grandes economías de la eurozona, Alemania crecería un 0,6% en 2026 y un 1,1% en 2027; Francia avanzaría un 0,7% y un 1,1%; mientras que Italia se quedaría en un 0,4% y un 0,7%, respectivamente.
Para el conjunto de la eurozona, Bank of America estima un crecimiento del 0,7% en 2026 y del 1,2% en 2027.
En 2027, España crecería menos que Grecia, Irlanda y Portugal
«La economía española sigue siendo, con un margen significativo, la que más crece» en 2026, destaca Segura-Cayuela, economista jefe de Bank of America para Europa. El banco explica que «los efectos desinflacionistas derivados de la caída de los precios del gas son más acusados en Francia, Italia y Alemania, dado que los consumidores de estos países están más expuestos a los precios del gas —ya sea por la composición del mix energético o por la regulación de precios— que en España», señala Segura-Cayuela. Según la entidad, esto también se refleja en las revisiones de crecimiento. «Mejoramos relativamente menos nuestras previsiones para España frente al resto».
Bank of America considera además que Francia, Italia y especialmente Alemania continúan siendo las economías más vulnerables ante posibles repuntes del precio del gas natural. «Los repuntes del precio del gas natural podrían afectar rápidamente a Francia debido a la transmisión casi inmediata al consumidor. Italia podría seguir siendo más frágil que el resto frente al impacto de los precios del gas natural sobre la electricidad y el consumidor», explica la entidad.
Sin embargo, cree que Alemania parte de una posición especialmente delicada. «Alemania parte de una posición más débil, presenta una fragilidad particular en el ámbito energético y afronta un debate fiscal especialmente complejo. Los riesgos de deterioro adicional siguen siendo más elevados allí», advierte el banco.
En política monetaria, Bank of America mantiene como escenario central dos subidas de tipos por parte del Banco Central Europeo (BCE) en junio y julio, aunque reconoce que una pausa en junio sigue siendo una posibilidad «razonable».»Una pausa en junio, aunque lejos de nuestro escenario central, sigue teniendo una probabilidad razonable», afirma la entidad, que apunta a un posible deterioro de la actividad económica reflejado, por ejemplo, en los PMI franceses.
No obstante, el banco sigue contemplando dos movimientos consecutivos este verano. «Nuestro escenario central contempla dos subidas de tipos en junio y julio de este año. Sin embargo, la segunda podría retrasarse hasta septiembre si los datos se deterioran más rápido de lo esperado y los precios de la energía evolucionan algo mejor», explica.
De cara al futuro, la entidad cree además que el BCE podría empezar a revertir antes de lo esperado las subidas aplicadas en 2026, aunque considera que el organismo querrá esperar a tener evidencias claras de moderación de la inflación y ausencia de efectos de segunda ronda sobre los salarios.
