Con esta operación CaixaBank logra la propiedad de las tres torres del Complejo Cerdà. La aseguradora ha realizado la adquisición «para dar respuesta a su proyección de crecimiento orgánico previsto en su plan estratégico 2025-2027», señalan en la compañía. «La operación permite seguir ofreciendo a los colaboradores de VidaCaixa y del grupo un entorno adecuado a las nuevas formas de trabajar, más flexibles y colaborativas, favoreciendo la conciliación y fomentando, a la vez, la vinculación con el proyecto de la compañía», añaden.
VidaCaixa, que cuenta con una plantilla de 990 personas, logra con esta compra un crecimiento de espacios centralizados alrededor de las oficinas de su sede operativa, situada ya en la octava planta de la torre que ha adquirido. Este inmueble acoge también las oficinas de MicroBank en las plantas novena y décima, y varios inquilinos ajenos al grupo bancario.
La filial de CaixaBank ya ocupa la Torre Sur del Complejo Cerdà, mientras que en la norte está instalada SegurCaixa Adeslas, filial de Mutua Madrileña y CaixaBank. Tras esta operación, VidaCaixa cuenta con una inversión inmobiliaria de 49,1 millones de euros. La Torre Sur tiene un valor de tasación de 20,6 millones de euros en las cuenta de la compañía.
La cartera de inversiones de la compañía asciende a 61.269 millones de euros al ciere de 2025. De ellos, 42.402 millones (el 69% de total) son deuda pública española y 6.472 millones (31%), deuda pública extranjera, según los datos incluidos en sus cuentas anuales del año pasado.
La filial de CaixaBank ganó 1.312 millones en 2025, un 5,9% más, pero nunca desglosa este dato en cada uno de los dos negocios en los que trabaja: seguros de vida y planes de pensiones. Solo lo incluye en sus informes individual y consolidado anual de solvencia y situación financiera.
VidaCaixa tiene 7,2 millones de clientes en España y Portugal.
