El banco ha necesitado cerca de tres años para recomponer su base de usuarios, acelerando especialmente la captación durante el segundo trimestre de este año.
El negocio hipotecario ha sido uno de los principales motores de crecimiento. En el primer semestre concedió 10.500 millones de euros en nuevas hipotecas, un 8,2% más que un año antes, lo que le ha permitido aumentar las domiciliaciones de nóminas y reforzar su cuota de mercado.
Además, CaixaBank ha mejorado su posición en depósitos, seguros, fondos de inversión, financiación a empresas y crédito al consumo. En este último segmento concedió cerca de 7.000 millones de euros durante la primera mitad del año, alcanzando una cuota de mercado del 18%.
La entidad busca reforzar aún más este negocio con la posible compra de Cetelem España, filial de BNP Paribas. La operación incorporaría 2,5 millones de clientes y una cartera crediticia de unos 11.000 millones de euros, reforzando su presencia en préstamos al consumo y reduciendo su dependencia del negocio hipotecario.
Tras la adquisición de Bankia en 2021, esta sería la mayor operación corporativa de CaixaBank y consolidaría su liderazgo en el mercado financiero español.

