El rifirrafe entre Adif y la instructora que investiga el accidente de tren en Adamuz (Córdoba) que dejó 46 muertes el pasado 18 de enero ha registrado otro hito después de que una inspección ocular del juzgado detectase 42 metros de la vía retirados de los que el gestor ferroviario no informó cuando avisó de que iba a levantar 36 metros a un kilómetro del punto del siniestro para trabajos de restablecimiento del servicio.
Dos meses tras el accidente de Adamuz: ¿qué se sabe hasta ahora?
Lo recoge una resolución de la letrada de la Administración de Justicia para hacer constar el resultado de «una inspección ocular» realizada por el juzgado el 17 de marzo «sobre el tramo de Adamuz donde ocurrió el accidente ferroviario». Se encontraron «allí depositados los 36 metros de carril retirado correspondiente con las tareas de mantenimiento que ADIF iba a realizar sobre las vías y de las que se informó» por correo electrónico al juzgado, «más 42 metros de vía también retirada y de la que no se informaba».
La instructora, a resultas, oficia a la policía judicial «para que proceda a extender acta del material recogido y trasladado a la base de Hornachuelos y que se concreta en 36 metros de vía y 42 metros de vía, procediendo a su precinto». «Apercíbase a ADIF que el material recogido, precintado y trasladado a la base de Hornachuelos queda bajo su custodia como depositario judicial con las responsabilidades legales procedentes para el caso de incumplimiento de sus deberes, encontrándose los efectos en todo momento a disposición judicial», añade.
ADIF envió un correo electrónico al juzgado el pasado 2 de marzo en el que informaba de que durante la noche del día 3, retiraría 36 metros de vía situados a un kilómetro del lugar del siniestro para avanzar en el restablecimiento del servicio.
La juez tuvo constancia de esta información el 5 de marzo, cuando firmó una providencia apercibiendo a Adif para que informase con quince días de antelación y esperase a recibir autorización la próxima vez que tuviese que hacer ese tipo de trabajos. Aquel correo informaba de 36 metros de vía, no de los 42 retirados también con los que se topó el equipo del juzgado durante esa inspección ocular. Ambos tramos han sido precintados y están a resguardo en la base de Adif en la localidad cordobesa de Hornachuelos, el lugar al que fueron a parar los fragmentos de vía que el personal de Adif retiró de la zona el 22 de enero, días antes de tener autorización del juzgado para ello.
Sobre esos restos que recogió, porque según explicó, quería preservarlos dado que una vez los trabajos policiales habían acabado, quedaron expuestos a la intemperie, Adif ha presentado un informe al juzgado que solicita además una batería de autorizaciones para avanzar en sus propios trabajos de análisis y que la juez ha rechazado en tanto no estén designados formalmente los peritos del juzgado.
Se trataba en concreto de incorporar a la investigación una serie de «elementos que se encontraron los días posteriores al accidente en el tramo indicado», y que se trata de trozos de chapa y evidencias de desconchones en determinadas zonas; acceder al tren de Iryo para emitir informe y «realizar ensayos y pruebas de soldadura con elementos procedentes del levantamiento del material».
«Sobre la solicitud de autorizaciones no ha lugar, por ahora, en tanto en cuanto no se designe el equipo de peritos judiciales», zanja la instructora.
