El exasesor, que había sido trasladado desde la prisión provisional de Soto Del Real a primera hora de la mañana, ha optado por no responder, en línea con la postura que adoptó en sus dos últimas comparecencias en el Tribunal Supremo. En una de esas sesiones, el fiscal jefe de Anticorrupción llegó a reprocharle la «locuacidad» que mantenía con la prensa frente al silencio que guardaba en sede judicial.
Fuentes jurídicas han indicado que Koldo ha optado por guardar silencio ante el juez, siguiendo así la estrategia de sus últimas comparecencias en el Supremo. Koldo, que ha llegado sobre las 08:45 horas a la sede judicial a bordo de un furgón de la Guardia Civil, estaba citado por el juez Ismael Moreno, titular del Juzgado Central de Instrucción Número 2, desde semanas antes de la decisión adoptada por el Supremo.
Por su parte, el juez de la Audiencia Nacional decidió el pasado 7 de noviembre llamar a Koldo y al presunto conseguidor Víctor de Aldama una vez recibido el informe de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil que analiza los contratos adjudicados por el Gobierno de Canarias que presidía el actual ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, a la empresa Soluciones de Gestión, situada en el epicentro de la presunta trama.
Los investigadores plasmaron en ese informe que Torres reclamó pagos para la trama de mascarillas por la «influencia» de Koldo y que se disculpó con el entonces asesor: «Estoy encima», «he dado el golpe preciso en la mesa».
Fue el fiscal de Anticorrupción, Luis Pastor, quien pidió a la Audiencia Nacional que llamara a Koldo y Aldama, especialmente después de que la UCO apuntara en su informe que los contratos de Canarias «constituirían parte de la razón de ser de la contraprestación mensual de 10.000 euros en efectivo que Aldama venía pagando a Koldo, al menos desde octubre de 2019, en una suerte de nómina que le permitía la petición de favores».

