«China insta a Estados Unidos a cancelar de inmediato sus medidas arancelarias unilaterales y resolver las diferencias comerciales a través de consultas de manera igualitaria, respetuosa y mutuamente beneficiosa», según ha dado a conocer a través de la agencia de noticias oficial, Xinhua, después de que este miércoles Trump desvelara su plan de aranceles recíprocos, por el que gravará con un 34% las importaciones procedentes de China.
Un porcentaje que se suma al 20% ya impuesto por el mandatario poco después de asumir el cargo en enero sobre los productos chinos que entraran en Estados Unidos.
El Ministerio de Finanzas chino ha criticado la decisión del presidente estadounidense al considerar que es «inconsistente con las reglas del comercio internacional» y poner en peligro «el desarrollo económico mundial y la estabilidad de la cadena de producción y suministro». «En una guerra comercial, nadie sale ganando y el proteccionismo no tiene salida», ha añadido en un comunicado el Ministerio. Por su parte, el Ministerio de Comercio ha anunciado que restringirá las exportaciones de una serie de materiales raros como samario, el gadolinio, el terbio, el disprosio, el lutecio, el escandio y el itrio usados en componentes electrónicos, la industria aeroespacial y otros sectores. En este caso, los controles entrarán en vigor inmediatamente.
También se incluirán varias entidades estadounidenses a una lista de control de exportaciones y se clasificará a otras como entidades «no confiables». Como han explicado desde los organismo asiáticos, las medidas de respuesta tienen el objetivo de «proteger la seguridad y los intereses» de China y «cumplir con obligaciones internacionales como la no proliferación».
Según un comunicado del Ministerio de Comercio chino, «Estados Unidos ha elaborado los llamados aranceles recíprocos basándose en evaluaciones subjetivas y unilaterales, lo que va en contra de las reglas del comercio internacional y socava gravemente los derechos e intereses legítimos de las partes relevantes». Además, un portavoz del Ministerio calificaba los aranceles de Trump como la «típica práctica de intimidación unilateral».