La mejora también se refleja en la reducción de empresas en pérdidas, que pasan del 29,9% al 21,5%. La liquidez se sitúa en 1,23, mientras que los gastos generales permanecen estables en el 4% de la facturación gracias al aumento de la actividad.
No obstante, la evolución es desigual según las áreas de negocio. El vehículo nuevo y el taller mecánico lideran la mejora de resultados, mientras que el vehículo de ocasión y los servicios de chapa y pintura continúan mostrando mayores dificultades.
• El vehículo nuevo y el taller mecánico lideran la mejora, mientras el vehículo de
ocasión y la chapa y pintura reducen su rentabilidad.
• El porcentaje de concesionarios en pérdidas baja hasta el 21,5%, frente al 29,9%
del mismo periodo del año anterior.
El vehículo nuevo gana protagonismo
La rentabilidad del vehículo nuevo alcanzó el 4,1%, seis décimas más que en el segundo trimestre de 2025, apoyada en el dinamismo del mercado y en una mejora de los márgenes comerciales. Por el contrario, el vehículo de ocasión redujo su rentabilidad hasta el 2,8%, cinco décimas menos que un año antes.
Aun así, el área comercial mejoró su rentabilidad global hasta el 3,8%, frente al 3,4% del ejercicio anterior. El vehículo nuevo sigue siendo el principal motor del negocio, al concentrar el 68,5% de la facturación y aportar la mitad del resultado total. El vehículo de ocasión representa el 16,5% de los ingresos y el 8,4% del beneficio.
Posventa: estabilidad con diferencias internas
La posventa mantuvo una rentabilidad global prácticamente estable, al pasar del 15,7% al 15,8%. Sin embargo, los distintos departamentos mostraron comportamientos dispares.
El taller mecánico elevó su rentabilidad hasta el 17,6%, 1,4 puntos más que un año antes, mientras que el área de recambios se mantuvo prácticamente estable en el 15,7%. El peor comportamiento correspondió a chapa y pintura, cuya rentabilidad descendió hasta el 11,7%, 1,3 puntos menos que en 2025.
La posventa continúa siendo una pieza clave en las cuentas de los concesionarios. Los recambios generan el 28,7% del resultado total con apenas el 10,2% de la facturación, mientras que el taller aporta el 13% del beneficio con el 4,8% de los ingresos. La ratio de absorción se situó en el 58,2%, ligeramente por debajo del 59,5% registrado un año antes.
En un entorno marcado por la transformación tecnológica y una competencia cada vez mayor, los concesionarios mantienen su capacidad de adaptación y consolidan una mejora de rentabilidad apoyada principalmente en la fortaleza de las ventas de vehículos nuevos y en la contribución de la posventa.
